Cartas de lectores | ¡Padre de la patria!, ¿siempre ausente...?

Debe estar aquí, escuchar, palpar, mirar y sentir lo que vive la gente; solo así la tendrá en su corazón y en su mente

Así es, Ecuador pasa mucho tiempo sin su presidente. Es lógico que abra nuevos senderos por la vía diplomática para afianzar relaciones internacionales y comerciales con otros países, lo que beneficiará y fortalecerá a la república. Sin embargo, su ausencia deja a la patria al garete. Debe estar aquí, escuchar, palpar, mirar y sentir lo que vive la gente; solo así la tendrá en su corazón y en su mente. El país está abandonado, en el lecho del dolor por tantas falencias que no se solucionan, sino que se ahondan, como la salud, hoy en terapia intensiva: hospitales sin insumos, apenas con lo elemental (paracetamol). Tantos edificios convertidos en elefantes blancos y, por dentro, la miseria humana y la desolación. La muerte acecha sin perdón; las medicinas brillan por su ausencia y hay médicos y directivos sin control. La salud carece de valor y el caos institucionalizado parece ser el único triunfador.

¿Hasta cuándo viaja, señor presidente? Sigue dejando al país en manos inexpertas que no atan, sino que desatan y crean problemas graves en salud, seguridad, educación, trabajo y supervivencia. ¿Hasta cuándo se rodea de ‘figuretis’, incapaces de ejercer un trabajo digno, pero capaces de involucrarlo en hechos ajenos a su voluntad y buen proceder? Me resisto a creer que usted, esperanza de los ecuatorianos, atente contra la libertad de expresión en la persona jurídica de Granasa, editora de EXPRESO y EXTRA, medios que investigan y critican con fundamento la gestión pública. Ese es el deber del buen periodismo: luchar por la verdad y proclamarla. ¿Por qué reprenderlos? ¿Quiere acallar a un diario querido por el pueblo? Pretender apropiarse del 40 % de sus acciones, violando la propiedad privada resulta una aberración. ¿En qué país estamos? ¿Dónde quedan las garantías ciudadanas, la libertad de acción y de expresión y el respeto a los bienes logrados con años de trabajo?

No nos decepcione más, presidente Noboa. El pueblo está cansado y el cansancio tiene fecha de expiración. Usted es un hombre noble e inteligente, pero su juventud hace que se rodee de personas inexpertas. Busque hombres y mujeres de honradez acrisolada y valores morales, que trabajen con constancia y siembren en la juventud, respeto, amor a Dios, al prójimo, al estudio y al trabajo.

Una de cal y otra de arena, para que surjan situaciones buenas. Luchemos juntos, poco a poco, pero no haga que nos arrepintamos de haberle dado el voto.

Myrna Jurado de Cobo