Cartas de lectores | Honestidad y respeto como pilares de una nación

La honestidad con uno mismo y con los demás fortalece una sociedad virtuosa y asertiva

¿Por qué debemos ser buenas personas? Obrar con respeto hacia uno mismo nos enseña a respetar a los demás.

Considerar a las mujeres, aun sin compromiso, refleja integridad.

Respetar a los ancianos reconoce sus limitaciones y su sabiduría.

La honestidad con uno mismo y con los demás fortalece una sociedad virtuosa y asertiva.

Es urgente enderezar los destinos de una nación marcada por la corrupción, rescatando el espíritu honesto de los ecuatorianos.

Desde quienes venden helados hasta los empresarios que generan empleo, todos contribuyen al país. El Gobierno debería promover campañas de valores, como lo hace la Policía, con mensajes de honor y honestidad.

Ojalá los intereses nacionales prevalezcan sobre los personales, y que la función pública sea entendida como un servicio, no un beneficio privado, para aliviar el impacto de la vida diaria sobre la población.

Eduardo E. Jiménez