Cartas de lectores | El aeropuerto José María Velasco Ibarra de Macará
El aeropuerto, inaugurado en 1947 y cerrado en 2015, fue una obra trascendental para la salud, el comercio y la educación
Macará es un hermoso cantón ubicado a 195 kilómetros de Loja. Es un valle extenso dedicado principalmente a la producción de arroz y está atravesado por el río Macará, límite natural con el Perú, donde se levanta el puente internacional que recibe a los turistas.
Cuenta con 18.250 habitantes y una extensión de 578 kilómetros cuadrados. Por su condición fronteriza ha cumplido con lealtad el papel de centinela de la patria. El aeropuerto, inaugurado en 1947 y cerrado en 2015, fue una obra trascendental para la salud, el comercio y la educación. En los años 50 y 60, muchos jóvenes viajaban a Guayaquil en una hora de vuelo ante la falta de colegios secundarios y la escasez de vías carrozables hacia Loja.
Esta obra fue posible gracias a la visión del doctor José María Velasco Ibarra, quien logró que el gobierno peruano autorizara el paso de maquinaria pesada para que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército del Ecuador construyera el campo de aviación. Los macareños conocieron primero el avión y luego el automóvil.
Por ello considero necesario conservar y rehabilitar el aeropuerto Dr. Velasco Ibarra, más aún en tiempos de inseguridad y cierre de frontera. Durante mi gestión como alcalde (2019-2023), propuse al Ministerio de Defensa su entrega en comodato por 25 años, con el compromiso de invertir 800 mil dólares y restablecer dos vuelos gratuitos semanales del programa Alas para la Frontera. La propuesta no prosperó por falta de aeronaves, situación que hoy podría superarse.
Se puede retomar esta iniciativa por razones de seguridad, salud, comercio, turismo e integración, amparados en la Declaración de Lima, la Declaración de Quito y la Ley Orgánica de Desarrollo Fronterizo. Confío en el respaldo del Gobierno Nacional para hacer realidad este anhelo en beneficio de la frontera de la patria.
Alfredo Suquilanda Valdivieso