Cartas de lectores | Cumpla su cargo y salga con la frente en alto

No se aferre a él porque lo lastimará; no se acostumbre al poder porque lo corromperá

Génesis 39:5: Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. Reina-Valera 1960.

El cargo da el privilegio de servir al prójimo y la oportunidad de hacer lo que otros no han hecho. No se aferre a él porque lo lastimará; no se acostumbre al poder porque lo corromperá. El cargo es desgastante: hay crítica, rechazo y difamación; lo señalan por hacer algo o por no hacerlo. No hay conformidad, solo expectativas incumplidas. Y es un encargo temporal: cuando lo tiene hay respeto; cuando lo deja, muchos ya no lo miran. Son contradicciones normales. Su medalla suele ser la ingratitud. El cargo no debe ser una carga pesada cuando hay vocación, pasión, satisfacción y sentido de vida. Al final de la jornada espera la recompensa de Dios. ¿Qué es el cargo para usted? No se aferre a él; puede perder la razón y el porqué de lo que hace. Aprenda a cumplir su ciclo y salga con la frente en alto.

Agustín Romero