Cartas de de lectores | Las falacias y el cinismo de la ‘izquierda’

Otra de las falacias con las que se identifica y disfraza la izquierda es autocalificarse como progresista

Aunque el término izquierda es  anacrónico -se inventó en la Revolución francesa al designar a un sector de miembros de la Asamblea Nacional-, se lo ha utilizado, falsamente, como sinónimo de avance social, aunque la historia contemporánea ha demostrado que sus ideologías afines, como socialismo y comunismo, han ocasionado ingentes daños sociales en los países en que se han instaurado, al haber encarcelado y asesinado a millones de opositores a esos tiránicos regímenes. Hoy se disfrazan con sofismas y falsos argumentos, con apariencia de verdad, como el de propender y luchar por una supuesta y falsa justicia social; pero en lugar de buscar igualdad de oportunidades, promueve la lucha de clases con envidia y resentimiento, castigan a la propiedad privada y al emprendimiento, abogan por expropiaciones y aplican un desmesurado aumento de impuestos, que empobrecen a la población, con un igualitarismo que ocasiona pobreza y miseria, y una inusitada pérdida de libertad y bienestar social. Otra de las falacias con las que se identifica y disfraza la izquierda es autocalificarse como progresista, siendo lo diametralmente opuesto, por el retraso y aniquilación de las libertades y violación a derechos humanos; el verdadero progreso es el que los propugna y precautela. Los términos o categorías políticas: izquierda, derecha, son obsoletos; solo existen regímenes políticos y mandatarios que respetan las instituciones, la democracia la libertad, el Estado de derecho y sátrapas retrógrados que atentan contra su existencia.

Manuel Yépez Andrade