Padres respaldan la asistencia a clases en colegio clausurado por el Municipio
Los alumnos del Balandra Cruz del Sur acuden pese a la sanción del Municipio. El plantel defiende que su órgano rector es el Ministerio de Educación

Padres de familia acompañan a sus hijos al ingreso al colegio Balandra Cruz del Sur, que fue clausurado por el Municipio de Guayaquil por dar clases presenciales.
Padres de familia del colegio particular Balandra Cruz del Sur acompañaron a sus hijos y permanecieron en los exteriores de la institución este miércoles 26 de enero, para expresar su respaldo a que los estudiantes puedan recibir clases de manera voluntaria, a pesar de que en la víspera el plantel fue clausurado por el Municipio de Guayaquil por este motivo.
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Con los sellos de clausura colocados en la puerta de ingreso, las autoridades del plantel defendieron que ellos obedecen la disposición del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional y del Ministerio de Educación, que es su órgano rector, de ofrecer a sus alumnos la opción de recibir clases presenciales. Y que esa orden sigue en firme.
Pero también indicaron que demandarán al Ministerio de Educación que les brinde protección para cumplir con esa disposición, indicó la directora de la institución educativa, Maggy de Fioravanti, aludiendo a la sanción impuesta por la Alcaldía.
Los padres de familia presentes en el lugar respaldaron esa decisión de la institución educativa y resaltaron que la asistencia a clases presenciales era una decisión voluntaria de ellos y no una imposición. También señalaron su confianza en las medidas de bioseguridad que aplica el plantel desde que reabrió las aulas en junio del año pasado.
El Municipio de Guayaquil y el COE cantonal mantienen una confrontación con el COE Nacional y el Ministerio de Educación por el tema de la reanudación de las clases presenciales voluntarias, un tema que es competencia exclusiva de la Cartera de Estado, según la Constitución.
El gobierno local resolvió suspenderlas en la ciudad hasta el final del año lectivo en la Costa, alegando el riesgo que eso implica para los estudiantes, dado el aumento exponencial de contagios, hospitalizados y fallecidos por el brote de COVID-19.
El gobierno nacional alega en cambio que las cifras de la pandemia han comenzado a bajar y que es importante que los alumnos puedan recibir clases presenciales, como parte de su derecho a la educación.
Los padres permanecieron en los exteriores de la institución ante la posibilidad de que acudiera personal del Municipio de Guayaquil, pero eso no ocurrió. El director municipal de Justicia y Vigilancia, Xavier Narváez, lo confirmó a los medios: "En los establecimientos reincidentes "no vamos a retirar alumnos pensando en no causarles otra incomodidad, pero la irresponsabilidad de las instituciones se sumarán a los procesos legales abiertos actualmente".
El funcionario precisó que son 7 los colegios clausurados y no 8 como dijo ayer el Ministerio de Educación. Se mantiene en que la educación puede continuar de forma virtual y que las puertas solo deben estar abiertas para personal administrativo.
Sobre las acciones legales anunciadas por el Ministerio de Educación, dice que tienen los argumentos epidemiológicos suficientes para mantener la resolución de que la presencialidad no volverá en lo que queda de este año lectivo.
La próxima semana evaluarán nuevamente las medidas, basados en las cifras epidemiológicas.