RECORRIDO DE PARQUES (10108442)
Protección. Moradores y colegiales que usan estos espacios creen que por el momento deben seguir las rejas.Miguel Canales Leon

“El muro no caerá en el barrio mientras no haya seguridad”

La idea de quitar las rejas en los parques vecinales no convence a la comunidad.  Temen que hasta se roben las plantas y el mobiliario urbano que hay

Tirar los muros de los parques aún no parece ser una opción viable para los habitantes de Guayaquil, pues muchos consideran que con el contexto delincuencial que se vive, la medida no es la más viable; aun cuando están consciente de que con rejas o sin rejas la comunidad es vulnerable al robo.

Malecón Simón Bolívar

“Como urbanista no quiero rejas en el malecón, pero su retiro debe ser gradual”

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“Yo sé que cuando quieren delinquir simplemente lo hacen. Sin embargo, algo más de protección siento con los muros. Quizá sea una mala práctica y una pésima mala costumbre, pero mientras no haya seguridad externa, a los muros los quiero arriba. Que no saquen ni uno solo”, asegura la residente de Álamos Norte, Daniela Bermeo.

SituaciónEl incremento de crímenes en el Puerto Principal ha generado que varios guayaquileños opten por mantener los parques cerrados.

Sobre este tema, que surge tras la propuesta del alcalde electo, Aquiles Álvarez, de retirar las rejas de los espacios públicos (en los que entra el Malecón Simón Bolívar), hay opiniones divididas, que se inclinan más a que las murallas continúen.

Malecón 2000

La ciudadanía dividida por las rejas del Malecón 2000

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“Por el cercado podemos ver a nuestros niños un poco más resguardados de malas personas y un poco más limpios los espacios. La gente no sabe cuidar sus calles, ahora con el paso libre, veremos un basurero y no un parque”, señala Florentina Cevallos, habitante de Sauces 6, que considera que el área verde aledaño a su vivienda, en la avenida Jorge Rodríguez Torres, está bien como está. Con barrotes.

Primero se debe crear conciencia comunitaria para que los ciudadanos mantengan limpios y cuidados los parques. Sin esto, no solo la inseguridad dañará estos espacios.

Galo Ruiz, líder barrial la 12ª etapa de Alborada

Liliam del Rosario y Jesús Morán, de Sauces 6 y 3, respectivamente, opinan de la misma manera, al alegar que así como están hoy los parques permanecen llenos de consumidores.

“He visto como hay personas que se saltan las rejas y ya adentro hacen lo que quieran. Tienen incluso relaciones sexuales. Lo hacen en parques ubicados junto a escuelas. Por eso estoy en contra de que una medida de ese tipo pueda tener luz verde. Simplemente no”, sentencia Morán.

No creo que se deban quitar rejas. Hay gente que se apropia de estos espacios. Como pasó en el parque de skate debajo del puente frente a la terminal terrestre de Guayaquil.

Emmanuel Pérez, habitante de Sauces 4
Malecón 2000

Rejas en el malecón: plantean al alcalde electo hacer un concurso como el de EXPRESO

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En un recorrido que hizo EXPRESO por ciudadelas como la Alborada, Guayacanes y Samanes, las opiniones -salvo pocas excepciones- fueron distintas. De la misma forma como opinaron en el caso del Malecón, un tema publicado ayer por este Diario, la mayoría hizo énfasis en que la ciudad no está preparada para un cambio de este tipo; a menos de que antes se coloquen cámaras, haya educación en valores y policías comunitarios que ronden día y noche los espacios comunes.

“Se puede aplicar, siempre que el alcalde electo cree primero una cultura de cuidado comunitario en cada habitante. Sin eso, solo se dará paso al descuido de los espacios de recreación. Los antisociales tendrán tiempo de llevarse en peso las plantas y hasta los adornos”, argumenta Galo Ruiz, líder comunitario de la XII etapa de la Alborada.

Pedimos que se mantengan cerrados los parques para la seguridad y bienestar de los niños. Si se abre, por las noches será un punto de encuentro para consumo y microtráfico.

Liliam del Rosario, habitante de Sauces 6

Emmanuel Pérez, residente de Sauces 4, pone como ejemplo lo que pasó con el Parque del Skate, ubicado a escasos metros de la terminal terrestre. Que el espacio era más que adecuado y bueno, menciona. “Mas, por no haber cultura ciudadana, por falta de ojos que resguarden el lugar, este se dañó. Se convirtió en guarida de antisociales y roedores, en un rincón insalubre. ¿Y la comunidad? ¿Y los jóvenes? Simplemente quedaron desplazados”, sentencia.

Pero los especialistas en urbanismo hacen énfasis en que lograr que Guayaquil adopte el concepto real de urbanismo, que radica en que los espacios públicos sean libres, es válido y más que eso necesario; pero que hay que irlo adoptando de forma gradual.

“Tanto en el caso del malecón como en el de los barrios, las rejas pueden ser reemplazadas por macetas, por vegetación baja. Sacarlas de la noche a la mañana no es lo más adecuado. La vegetación, que tanta falta nos hace, además purificaría el ambiente de Guayaquil; reduciría las islas de calor que hay por tantos lados.

Sería un ‘ganar ganar’. Esto, claro, mientras se trabaja de forma fuerte y a todo nivel en fortalecer la educación y el amor hacia la ciudad. Esto es vital para respetar y cuidar lo que tenemos, y desarrollar así otro tipo de convivencia”, explica la arquitecta Angélica Peralta, guayaquileña que participó en el concurso que lanzó EXPRESO para recuperar el centro de la ciudad; y obtuvo precisamente el segundo lugar entre las mejores ideas.