Los golpes que confirman que la violencia se ha normalizado en la sociedad

  Guayaquil

Los golpes que confirman que la violencia se ha normalizado en la sociedad

Juristas y ciudadanos analizan la falta de reacción frente a agresiones que se viven a diario. La víctima decidió hacer público su caso en redes sociales

golpeada
Examen. Nicolle denunció su caso ayer ante la prensa. Tras examen médico le dieron de 9 a 30 días de descanso.Álex Lima

A casi 72 horas de hacer pública la agresión que asegura sufrió por parte de un hombre al que le reclamó por haberle tocado sus partes íntimas, Nicole Ramos recibe el auxilio que tanto clamaba. Ayer, la Policía la contactó para ofrecerle protección, tras hacerse viral un video que ella colgó en redes sociales en el que relata lo sucedido la mañana del pasado domingo 11 de septiembre, en una de las peatonales de Sauces 7, en el norte de Guayaquil.

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Más allá de la agresión física y sexual que sufrió, la joven resalta la indolencia o quemeimportismo que mostró mucha gente que vio lo que le ocurría, pero que no salió a auxiliarla. “Hubo gente que se asomó, que pasó y nadie hizo    nada. Nadie movió un dedo para ayudarme”, recrimina, al destacar que el hecho ocurrió entre diez y once de la mañana, en pleno día, cuando se dirigía a comprar el desayuno.

“Yo iba para Sauces y él para la Isidro (Ayora). Pasó al lado mío, me agarró mi parte trasera y yo reaccioné, lo insulté. Se enojó mucho por eso y se me lanzó encima, me pateó, me escupió... me dijo que con eso iba a aprender a no meterme con los hombres”, detalla molesta Nicole, mientras se alistaba ayer a presentar la denuncia en la Fiscalía de La Merced, acompañada por su abogado. Más tarde anunció que asentaría la denuncia este miércoles 14 de septiembre.

La jurista Patricia Castro, del Observatorio para la Aplicación de la Ley y de Prevención y Erradicación de la Violencia, sostiene que para las mujeres es gravísimo lo que está sucediendo en la ciudad.

“Como mujeres no tenemos una respuesta integral frente a la violencia. El Gobierno local no está haciendo nada para prevenir, porque el tema no es de sancionar, el tema es de prevenir, evitar que existan más víctimas de la violencia”, examina, al tiempo de ofrecer todo su contingente para ayudar a Nicole y exigir la máxima sanción que fija la ley contra el agresor. Hasta ayer, el individuo no había sido identificado y mucho menos detenido.

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Pero para apoyar la búsqueda, la joven colocó en sus redes sociales un identikit que fue    elaborado con base en las descripciones que indicó a un canal de televisión. Se trata de un hombre de aproximadamente 1,65 metros de estatura,    de contextura gruesa, de piel blanca (colorado), cabello oscuro, con barba tipo candado con canas, ojos grandes de color café claro. Como característica particular, le observó un lunar abajo del ojo derecho.

La joven aclara que la intención del desconocido no fue robarle, pues a pesar de que llevaba el celular en las manos no se lo quitó, sino que se acercó para tocarla. Tras lanzarla al piso, el aparato “voló”, igual que el dinero que llevaba.

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El abogado Santiago Sánchez, experto en Derecho Penal, encuadra lo sucedido a la víctima en lo que establece el artículo 170 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) como abuso sexual: la persona que, en contra de la voluntad de otra, ejecute sobre ella o la obligue a ejecutar sobre sí misma u otra persona, un acto de naturaleza sexual, sin que exista penetración o acceso carnal, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

Sánchez señala que las autoridades, en este caso la Fiscalía, están obligadas a iniciar una acción de tipo penal de oficio, salvo si la víctima presenta la denuncia.

Al igual que Castro, lamenta lo que está ocurriendo en la sociedad. “Desde hace muchos años, el guayaquileño ha perdido la solidaridad. Si ven que están robando a alguien, lo que hacen es sacar el teléfono, grabar y hacerlo viral, pero no existe el principio de solidaridad con el prójimo”, diagnostica, al hacer un llamado también a las autoridades. “¿Qué hace el Gobierno?, ¿qué hace el Municipio como sociedad para construir mejores personas, mejores ecuatorianos, mejores guayaquileños?”, se pregunta.

A esta opinión se suma también la de ciudadanos como Carmen Ávila y Lorena Caicedo, que lamentan que la sociedad se haya dejado vencer por el miedo. “Ahora la mayoría mira a un costado, por miedo a que lo maten. El miedo, a más de uno, lo paraliza. Sin embargo, hay que dejar de actuar así, hay que dejar de ser indolentes. Eso somos. Si alguien está tocando a otro, si la está lastimando, debe dar el paso y gritar, golpear, pedir ayuda. Debemos dejar de ser una sociedad muerta. Ya no más”, argumenta Ávila.

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Casie Domínguez, también guayaquileña, dijo haberse enterado de este caso a través de las redes sociales y aseguró haber sentido ganas de llorar. “¿Así actuamos ahora? Nos ven en el piso y nadie hace nada. Y ojo que no hablo solo de las mujeres. Si un hombre ataca a otro, sea o no adulto mayor, hay que actuar, por favor. Dicen que los buenos somos más, entonces hagamos el favor de demostrarlo”.

Se ha perdido la solidaridad. Ahora, si ven que están robando o en este caso agrediendo, lo que hacen es sacar el teléfono celular y grabar y luego lo suben a las redes sociales.

Santiago Sánchez,
abogado

Debemos defender. Con miedo y todo hay que hacerlo. Para eso tenemos las manos, los puños, los palos, los gritos. No hay que dudar, hay que socorrer, dar el paso al cambio.

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Patricia Castro,
del Observatorio Ciudadano