
Falta de árboles en Guayaquil impacta a varios sectores
Expertos plantean priorizar zonas con alto tránsito peatonal. Especialistas recomiendan incorporar especies nativas
La reforestación en Guayaquil ha sido uno de los proyectos que el Municipio ha impulsado en los últimos años. Sin embargo, expertos en urbanismo y biología consideran que el Cabildo debería replantear la estrategia y evaluar cuidadosamente tanto las especies seleccionadas como los lugares de siembra, para que estas acciones realmente beneficien a la población guayaquileña.
Desde 2023 hasta el 8 de febrero de 2026, el Municipio de Guayaquil ha sembrado 6.500 árboles en distintos sectores del cantón, según su cuenta institucional de X. Aunque la cifra refleja un esfuerzo importante, el arquitecto Felipe Espinoza, investigador urbano y docente de la Universidad de Guayaquil, señala que la estrategia debería replantearse. “Estudios muestran que la reforestación debe concentrarse en los lugares donde la población más lo necesita, para generar un beneficio real en la ciudadanía”.
Espinoza señala que la Organización Mundial de la Salud establece como directriz anual de calidad del aire un límite de 5 microgramos por metro cúbico para las partículas finas. Sin embargo, advierte que Guayaquil supera tres veces ese valor recomendado, lo que evidencia un problema significativo en la calidad del aire de la urbe.
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Ricardo Pozo
Priorizar zonas de alta exposición ciudadana
Por ello, el arquitecto sostiene que el plan de reforestación municipal debe ser redefinido. En una primera etapa es necesario identificar los espacios de mayor tránsito peatonal, como los paraderos de buses, para priorizar allí las siembras.
En esos espacios, sostiene Espinoza, es donde más converge la ciudadanía a lo largo del día. Además, son puntos en los que las personas están más expuestas a la contaminación generada por los gases del transporte público. Por ello, recomienda que la reforestación no se limite a árboles de gran altura y frondosos, sino que también incluya vegetación baja, para reforzar la protección.
Parques, plazas y Metrovía: espacios con déficit de sombra
Otros sitios que deberían constar en la planificación de la reforestación son espacios públicos como parques, plazas y estaciones de la Metrovía, indica el arquitecto Ricardo Pozo, coordinador del Observatorio Urbano y Territorial de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.
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Natalia Molina
Según comenta, el déficit de arborización en Guayaquil es notorio en estos lugares, donde la ciudadanía carece de sombra y protección frente al sol. En especial los niños, que muchas veces deben jugar en estructuras expuestas al calor.
Zonas vulnerables y falta de áreas recreativas
Por ello, plantea que también es necesario analizar parroquias como la Febres Cordero, donde la falta de parques es evidente. Por ello es necesario que se planifique la creación de nuevos espacios verdes. Explica que ante la ausencia de áreas recreativas, los habitantes suelen utilizar la calle como espacio público, ya sea para jugar fútbol o incluso para colocar piscinas en la calzada.
Además, el arquitecto Pozo considera que “si uno revisa un mapa de Guayaquil, una imagen satelital, puede identificar de inmediato los sectores con mayor cantidad de áreas verdes y aquellos donde estas son escasas”. Entre los ejemplos menciona zonas como el Batallón del Suburbio y el Guasmo, donde también se concentra una parte importante de la población vulnerable de la ciudad. “Tiene que haber reforestación donde está la gente”, enfatiza.
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Felipe Espinoza
Las veredas también deberían formar parte de la reforestación, añade Natalia Molina, bióloga y docente de la Universidad Espíritu Santo, ya que son espacios por donde transitan constantemente los peatones. Entre ellas, las de las grandes avenidas, como Machala, Quito, Francisco de Orellana y Juan Tanca Marengo.
Especies nativas y diversidad vegetal como clave
Para estos espacios, recomienda la siembra de arbustos propios del bosque seco tropical de Guayaquil. Según explica, sus raíces no levantan el piso. Además, estas especies pueden alcanzar hasta tres metros de altura, lo que permitiría generar sombra.
Sugiere que en ciudadelas como Kennedy Norte, Urdesa y Miraflores, así como en la parroquia Febres Cordero, se siembre mangle jelí. Asimismo, propone que en los redondeles se implementen arboretos con hasta 15 árboles de distintas especies. De esta manera, explica, se evitaría la presencia de monocultivos y se fomentaría una mayor diversidad vegetal.
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