Guayaquil

La educación privada pierde el 20 % de sus estudiantes

La pandemia ahondó el problema. Planteles tienen una cartera vencida del 40 % por mora en el pago de pensiones. Brindan facilidades a los padres

clases virruales
Los estudiantes de los colegios particulares reciben clases a través de las plataformas virtuales que tiene cada unidad educativa.Christian Vinueza / EXPRESO

Por segundo año consecutivo, la educación particular sufre una reducción en el número de su alumnado.

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La pandemia por la COVID-19 ahondó el problema que ya venía acarreando en la última década por la mora en el pago de pensiones. Ahora, pese a las facilidades que ofrecen los directivos de los planteles para la cancelación de las mensualidades, no han logrado matricular ni siquiera la cantidad de escolares que tuvieron en el ciclo pasado, considerando que también había disminuido.

En el sector privado el año pasado hubo 412.421 inscritos y este período registra 372.739 en todo el régimen Costa; es decir, 39.682 alumnos menos, de acuerdo a cifras proporcionadas por el Ministerio de Educación, entidad que espera que esta situación puede variar con el período de matriculación extraordinaria que empieza el 17 de mayo y se extiende hasta 15 días antes de que termine el primer quimestre.

Hacemos descuentos en el valor de las pensiones una vez que los padres de familia justifiquen que realmente no pueden cancelarlas. Nuestra cartera vencida es del 15 %.

Catalina Cuesta, rectora de la Academia Naval Visión

Muchos de estos estudiantes migraron al sector fiscal donde no pagan matrícula ni pensiones y, además, reciben uniformes y alimentación gratuita. Sin embargo, otros abandonaron definitivamente el sistema educativo y hasta ahora se desconoce su paradero, informaron dirigentes de los gremios del área privada, quienes señalan que la situación económica de esos centros mejoraría si se autoriza el retorno paulatino de los estudiantes a las aulas.

Abelardo García Meneses, presidente de la Corporación Ecuatoriana para la Calidad de la Educación Particular (Corpeducar) en Guayas, recuerda que antes de la pandemia, la educación privada concentraba el 15 % de la oferta educativa del país; pero con la crisis ha disminuido al 20 % del alumnado.

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Esta situación le preocupa. “Antes un estudiante que salía de un colegio privado iba a uno fiscal; pero ahora no va a ninguno, originando una deserción que en el sector particular representan 14.000 alumnos que no se han matriculado en ningún lado”, lamenta, al señalar que en el sector fiscal el problema aún no ha sido cuantificado por las autoridades educativas.

Solo en la educación particular hay una deserción escolar del 2 %; es decir, estudiantes que no se matricularon en ningún lado. En el fiscal, aún las cuentas no están muy claras

Abelardo García Meneses, presidente de Corpeducar, regiona

“Hay padres que el año pasado no registraron a sus hijos en colegios privados y este año lo hicieron para que repitan el grado”, manifiesta García, quien también es director administrativo del Instituto Particular Abdón Calderón (IPAC), donde algunos niños abandonaron sus estudios.

En los fiscalesEn este período lectivo del régimen Costa hay 1’994.220 estudiantes inscritos, 60.796 más que el año pasado cuando se registraron 1’933.424.

El caso más preocupante es el de los alumnos del nivel inicial, de cero a cinco años de edad, cuyos padres los están dejando con vecinos y en casas de familiares, ante la prohibición de las clases presenciales, manifiesta Carmen León, docente de un centro educativo particular, quien menciona que eso ha originado que los padres pidan con insistencia el retorno a las aulas, consciente de la importancia de la presencia del maestro a esa edad.

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Mercedes Sánchez, madre de familia, dijo que ha hecho un gran esfuerzo por mantener a su hija de 13 años en un colegio particular, ubicado en el norte de la ciudad. “Pero no todos pudieron hacerlo, pues el grupo se redujo de 30 a 15 alumnos”, manifestó, al recordar que por las dificultades económicas muchos representantes optaron por cambiar a sus hijos a escuelas públicas, otros no pudieron hacerlo y perderán el año.

Estamos dando facilidades de pago para que los estudiantes no abandonen la escuela, para que no contribuyan a aumentar la cifra de deserción escolar que es muy lamentable.

Nancy Gutiérrez, rectora del José Domingo de Santistevan

Los directivos de los centros particulares aseguran que están ofreciendo facilidades y descuentos para el pago de matrículas y pensiones. No obstante, lamentan que la cartera vencida por la mora en el pago de pensiones, alcance el 40 %.

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En la Unidad Educativa José Domingo de Santistevan los directivos han establecido convenios de pago para que los padres se pongan al día con la deuda de pensiones que mantienen desde el 2020.

“Hay padres que deben tres mensualidades; pero hay otros que no cancelaron durante todo el año lectivo anterior”, señala Nancy Gutiérrez, rectora del plantel regentado por la Junta de Beneficencia de Guayaquil, quien agrega que el año escolar pasado tuvo 1.400 alumnos; ahora, 1.187.

En la Academia Naval Visión (Anavi) aplican descuentos de hasta el 30 % en las mensualidades, así como un seguro que cubre la colegiatura de los estudiantes que enfrentan alguna calamidad.

Catalina Cuesta, rectora de la entidad, reconoce que tiene una deserción del 20 %. Espera recuperar alumnado durante la matriculación extraordinaria.

En la Academia Naval Guayaquil ofrece el 30 % descuentos a quienes se matriculen hasta el 20 de mayo; mientras que las pensiones tendrán un descuento gradual.

Mientras, la Unidad Educativa Semillitas de Guayaquil ofrece becas a los que no tengan para pagar pensiones; y facilidades de estudios a quienes no cuenten con recursos. “Esta es una labor social para que los chicos no dejen de estudiar, a pesar de las dificultades económicas que afronten”, considera Martha Córdova, rectora del plantel ubicado en el suburbio de Guayaquil.

En los meses de la emergencia sanitaria por la COVID-19, nueve planteles privados cerraron en la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón), según registros de la Dirección Nacional de Planificación, del Ministerio de Educación, con corte a septiembre pasado.