ELLAS PARA ELLAS
De la quiebra a construir Grupo Entregas, un holding con propósito
Rescató una empresa quebrada que compró con trabajo en 2008. María Paulina Romo preside Grupo Entregas y guía a emprendedoras desde ADN Femenino

María Paulina Romo compró el 25% del Grupo Entregas en 2008 y hoy preside el holding logístico, el único del país reconocido como Empresa B.
Lo que debes saber
- De la quiebra al holding: En 2008 compró el 25% de una empresa quebrada "con trabajo", cuando tenía un courier y dos empleados; un año después ya eran 35 personas.
- Un grupo diversificado: Hoy el Grupo Entregas reúne más de cuatro compañías —courier, carga internacional, gestión documental, importación y una operación en Miami— y representa a FedEx en Ecuador.
- Empresa B con propósito: Es el único grupo logístico del país reconocido como Empresa B y opera en Quito una flota 100% eléctrica que, según la empresa, redujo cerca del 30% de sus emisiones.
En agosto de 2008, María Paulina Romo se paró frente a un grupo de accionistas y les dio una mala noticia: la compañía que los habían invitado a comprar estaba quebrada.
Venía de perder todos sus ahorros en su primer emprendimiento, que terminó cerrando por haber elegido mal a los socios. En lugar de retirarse, se ofreció a rescatarla.
"Yo no quisiera ganar un sueldo. Esta compañía ni siquiera me puede pagar", les dijo.
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Su propuesta fue comprar el 25% de las acciones con trabajo. No lo proponía a ciegas: financiera de formación, había pasado 15 años en el sector petrolero valorando y comprando compañías, y sabía leer un balance "en dos patadas".
El giro que permitió levantar la empresa
Ese ojo le permitió ver lo que otros no: bajo la regla de la Superintendencia de Compañías, la empresa entraría en disolución si no presentaba utilidades.
Tenía entonces un courier y dos empleados. Un año después, eran 35 personas. Empezó sin cargo, sin sueldo ni una oficina bonita, con "la practicidad" de poder operar al menor costo posible.
El método fue el de una terapia intensiva. "Yo soy extremadamente determinada: cuando miro una crisis, soy capaz de ver cuáles son las prioridades", explica.
Se sentó con cada proveedor y cada banco a renegociar deudas heredadas y a dar la cara. "La palabra es súper importante", repite. Hoy, el banco con el que saneó esa relación fue el primero en darle la línea de crédito para comprar su edificio.
También apostó por algo poco común en un sector tradicional como la logística: personalización y datos. Desarrollaron un software de bajo costo que permite al cliente rastrear sus envíos por nombre, sin necesidad de guía.
"Siempre hemos procurado tener la innovación al servicio de la experiencia del cliente".
A los pocos meses de comprar sus acciones ya había sumado clientes como AIG —que manejaba a nivel nacional el SOAT de Diners, uno de los mayores emisores de tarjetas del país—, refrescando los ingresos con presentaciones formales que vendían el valor agregado por encima del costo del envío.
¿Qué compañías forman el Grupo Entregas?
De ese rescate nació el Grupo Entregas, hoy un holding de más de cuatro compañías. La decisión estratégica más importante, dice, fue diversificar: no depender de un solo negocio, ni siquiera de representar a FedEx, la aerolínea de carga más importante del mundo.
Alrededor de ese núcleo logístico se fueron incorporando otras compañías. ICargo se especializa en el transporte de carga de gran volumen por mar, tierra y aire, mientras eFile digitaliza y gestiona documentos para bancos y aseguradoras.
A estas se sumaron una importadora, creada el año pasado, y Entregas Box, su casillero internacional en Miami, que desde hace casi seis años permite comprar en tiendas de Estados Unidos y recibir los productos en Ecuador.
“Mientras más atrás estés en la cadena de valor, más valor generas para tus clientes”, resume.
Logística con propósito: la apuesta de Grupo Entregas
Su otra convicción es que un negocio solo puede ser sostenible si primero es rentable. Bajo esa lógica, el Grupo Entregas es el único grupo logístico del país reconocido como Empresa B, con tres pilares: economía circular, reducción de CO2 y "logística con propósito".
En movilidad, transformó su edificio de Quito con energía propia y opera una flota 100% eléctrica que, según la empresa, redujo cerca del 30% de sus emisiones.
En economía circular, apoya con logística el proyecto E-Waste, que recupera basura electrónica de Galápagos.
Y en lo social, movilizó 50 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela junto a LATAM y la Cámara de Comercio Ecuatoriano-Venezolana.
Su brújula la resume una frase del movimiento de Empresas B: "Hacer la mejor empresa para el mundo, no del mundo". Si el propósito no está en la estrategia, advierte, en la primera crisis "se deja a un lado".
El costo adicional de liderar siendo mujer
Romo habla de su liderazgo "desde el privilegio". Reconoce a su padre como su gran mentor —"nunca me puso límites a lo que creaba"— y a Boris, su socio mayoritario y hoy esposo, como un respaldo constante. Pero también nombra el síndrome del impostor y las brechas que todavía cargan las mujeres.
Por eso insiste en cuidar, entre mujeres, "cómo llegamos, qué tan seguras" a esos espacios; y reivindica una sororidad "auténtica": un grupo que aplaude a la otra y la ayuda a crecer.
¿Cuál es la mayor barrera para emprender en Ecuador?
De ahí su vocación de mentora. A través de la iniciativa ADN Femenino impulsa a emprendedoras en condiciones vulnerables, convencida de que la mayor barrera es financiera.
"No se divorcian tus finanzas personales de las del negocio", advierte: cuando el hijo se enferma, la plata sale de donde sea.
¿Quién es Paulina Romo fuera de la empresa?
Fuera de la oficina, Romo es mamá de Luciano, de 13 años, "alguien que me cambió la vida".
Camina todos los días con Boris —su ejercicio más comprometido con la salud mental— y juntos llevan más de año y medio escribiendo "De la cama al escritorio", un libro sobre emprender en pareja que esperan publicar este año.
El libro nace de la gobernanza de las empresas familiares, donde muchas "se pierden". Como primera generación, dice, ella y Boris quieren dejar hitos, y su fuerza está en "mirar al mismo norte". El fondo que genere irá a emprendedores vulnerables.
Detrás de todo hay una idea que ordena su vida empresarial y personal. "Los líderes tenemos que plantearnos cuál es nuestro propósito", afirma. Y una pregunta que prefiere a cualquier reclamo: no qué está haciendo el gobierno por el país, sino qué puede hacer ella.