intercultural
El Embarcadero es el primer centro cultural flotante del país
Una biblioteca en canoa, talleres y gastronomía forman parte de este nuevo proyecto, que busca mantener viva la memoria cultural en un espacio inusual

Centro. Esta es una imagen más amplia del centro cultural. En la noche destaca por su iluminación que invita a los ciudadanos.
Lo que debes saber
- El Embarcadero nace como un centro cultural flotante en el río San Pablo para recuperar la relación histórica de Babahoyo con sus ríos.
- El espacio ofrecerá actividades culturales gratuitas, como lectura, poesía, música, talleres y gastronomía, con propuestas como la Bibliocanoa.
El río San Pablo vuelve a convertirse en un punto de encuentro para el arte y las tradiciones del cantón Babahoyo, en la provincia de Los Ríos. En sus aguas abrió las puertas El Embarcadero, un nuevo centro cultural flotante que se integra al barrio regenerado por la agrupación Natura Futura y que propone recuperar la relación histórica de los babahoyenses con el río a través de la lectura, la música, la poesía, los saberes populares, las técnicas artesanales y la gastronomía.
La iniciativa comenzó a tomar forma hace aproximadamente un año. Detrás del proyecto existe una propuesta que va más allá de levantar una estructura sobre el agua: sus mentalizadores buscan crear un espacio donde diferentes generaciones puedan encontrarse y conocer cómo se desarrollaba antiguamente la vida de Babahoyo alrededor de sus ríos.
José Francisco Gómez es el arquitecto del proyecto y explicó que la propuesta pretende “embarcar el conocimiento” para que niños y jóvenes se acerquen a la memoria de la ciudad. Para ello, se plantean talleres, actividades artísticas, recuperación de técnicas artesanales y diferentes experiencias vinculadas con el patrimonio local.
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Una de las propuestas que destaca es la ‘Bibliocanoa’, concebida como un recorrido de lectura en canoa que permitirá acercar los libros y las historias al propio escenario natural que ha acompañado durante generaciones a las comunidades ribereñas. El proyecto contempla, además, una biblioteca flotante con más de 400 ejemplares y espacios acogedores para la ciudadanía.
Un espacio para recordar de dónde viene Babahoyo
El Embarcadero se incorpora a un sector que busca recuperar elementos de aquella ciudad estrechamente relacionada con el agua. Antes de que las carreteras dominaran la movilidad, los ríos eran rutas de transporte, comercio y comunicación, y en sus orillas se desarrollaba buena parte de la vida cotidiana. Precisamente, esa memoria inspira propuestas como El Trumo, orientada a recordar cómo era el Babahoyo de otras épocas y transmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones.
Lincoln Meza, encargado del área administrativa y de la gestión cultural, señaló que el espacio está pensado para que puedan converger diferentes manifestaciones culturales. No se trata únicamente de realizar espectáculos, sino de abrir las puertas a artistas, gestores, escritores y ciudadanos que tengan algo que contar, enseñar o compartir.
Entre quienes participaron en la inauguración estuvo Ana Arias, exponente de la cultura local, poeta y cantante. Para ella, la apertura de un escenario de estas características representa una oportunidad para fortalecer la identidad cultural de Babahoyo.
Arias destacó especialmente que El Embarcadero haya nacido sobre el río San Pablo, un lugar estrechamente relacionado con su propia historia y con la de la parroquia Barreiro.
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Según explicó, cada semana se prevé desarrollar actividades culturales gratuitas a las que podrá acudir la ciudadanía. Estos encuentros permitirán hablar de la historia del cantón, pero también de aquello que muchas veces no está escrito en los libros: la oralidad de sus habitantes, las costumbres transmitidas entre generaciones, las fiestas patronales y cívicas, la música, las historias familiares y las tradiciones vinculadas al río. La intención es que artistas consagrados y nuevos talentos encuentren allí un escenario abierto para la poesía, el canto y otras expresiones.

Iniciativa. El Embarcadero se incorpora a un sector que busca recuperar elementos de aquella ciudad estrechamente relacionada con el agua.
La Balsanera expondrá su comida típica
La experiencia tendrá, además, un componente gastronómico. Durante cuatro días a la semana funcionará en este espacio el restaurante La Balsanera, una propuesta que también nació vinculada al río San Pablo. De esta manera, quienes lleguen al centro cultural podrán participar en las actividades y, al mismo tiempo, acercarse a sabores relacionados con la identidad local.
Uno de los principales componentes de El Embarcadero es el acceso gratuito a las actividades culturales. La intención es facilitar que familias, estudiantes, jóvenes y adultos mayores puedan acercarse al lugar y participar en las actividades.