Deportes

Jordi Cruyff, un estratega adaptable

El que sería el nuevo entrenador de la selección ecuatoriana tiene varias experiencias fuera de su país. No le asustan los cambios.

Entrenador
Cruyff, la apuesta de la TricolorArchivo / Expreso
Jordi Cruyff

Cruyff, al banquillo de la Tricolor

Leer más

Jordi Cruyff puede no tener el palmarés más amplio que se puede buscar en un director técnico, pero lo que sí tiene a su favor es su capacidad de adaptarse a los diferentes contextos y escenarios a los que se ha tenido que someter en su carrera y en su vida.

Aunque nació en Holanda pasó muy pocos años en la tierra en la que su padre fue un ícono futbolístico, por eso cuando habla de su país natal considera a Barcelona como su hogar.

Pero los desafíos que ha tomado el hijo del creador de fútbol total siempre los sacó de su zona de confort. Aunque pudiera encontrar oportunidades en España, Cruyff ha trabajado en Israel, Chipre y China. Por lo que pensar que Ecuador puede ser un problema para su adaptación es un error. 

No hay duda de que los técnicos son esclavos de sus resultados y aunque nunca estuvo en unu club de gran trascendencia mundial, el reto de Ecuador supone una prueba para él, ya que podrá dejar una huella en el fútbol nacional.

En la competencia sudamericana, lo esperarán nada menos que los Messi, Neymar, Luis Suárez, James Rodríguez, Arturo Vidal y otras estrellas. 

EXPRESO les deja algunas frases importantes, sobre diversos temas, para conocer el pensamiento del nuevo entrenador de la selección, recogidas en una entrevista de El País.

La tecnología

"Estoy de acuerdo en que la nueva generación quiere información rápida. Todo cambia. Hace muchos años se esperaba hasta el día siguiente para leer algo de un gran acontecimiento. Hoy, a los 20 segundos ya tienes 20 sitios diferentes donde lo puedes leer. No hay tiempo para reflexionar. Pero es en todo, no solo en el deporte. La tecnología genera esto, o seguimos o nos quedamos atrás. No hay freno. A lo mejor, en 20 años no habrá ni árbitro. Nos reímos pensando que es imposible, pero todo puede pasar".

Los cambios

"Me marché (de Barcelona) con 21 años y, salvo la etapa del Alavés y el año del Espanyol, he estado siempre fuera de España. Tengo 45 años y en Holanda he vivido solo cinco o seis. Mi padre (Johan Cruyff) nos arrastró por todo el mundo. Cuando había que irse veía una montaña en tener que dejar amigos y en cambiar de colegio. Al final, le doy las gracias porque tener experiencias por todo el mundo y conocer diferentes sitios es lo más enriquecedor que puede existir".

Un equilibrio

"Cuando encaraba (Johan Cruyff) un partido solo miraba una parte: la de cómo atacar. No se preocupaba tanto de defender. Pensaba que si su equipo tenía el balón, iba a dictar lo que pasaría en el partido. Pero hay muchos equipos que no tienen plantilla para poder hacerlo y entonces tienen que pensar un poco en cómo evitar que les hagan daño. No siempre se puede atacar. Mi padre tuvo la suerte de poder elegir. Y era listo: Ajax y Barcelona son dos clubes en los que podía hacer lo que él quería".

La estrategia

"Mi padre, por ejemplo, tomaba las decisiones sobre la marcha, según lo que se olía. Estoy convencido de que habrá cambiado alineaciones en el último momento. Y, por ejemplo, él podía tener el plan de entrenamiento escrito en un papelito y, en el camino del vestuario al campo, en esos 100 o 200 metros, se olía lo que había en la plantilla y le decía a Charly (Rexach, su segundo): “Esto lo vamos a cambiar”. Y desmontaban todo sobre la marcha. Hoy hacer eso es imposible".

La técnica

"El futbolista español era bueno técnicamente, pero siempre se hablaba más del carácter y de la furia. Hoy el jugador español es de los que más cómodo se sienten con balón en todo el mundo. Con una ventaja: mantiene el carácter. Han mezclado las dos cosas. Un equipo holandés tiene que estar en forma para ganar. Uno español, en cambio, cuando tiene un día malo también saca resultados por eso que ha ganado. Eso es tener carácter y una gran capacidad futbolística".