Historias de asesinos, ¿por qué generan rating?

  Buenavida

Historias de asesinos, ¿por qué generan rating?

Hay motivos psicológicos en la audiencia que busca conocer la vida de estos criminales.

shutterstock_1619724370
70 % de las mujeres ven series de este tipo de contenido.Shutterstock

La televisión, el cine y la literatura suelen tener como protagonistas al ser humano en su mejor versión, pero así como muestran el bien, suelen ahondar en el mal pero no desde la ficción, sino a través de una oscura realidad.

Se trata de las producciones y novelas basadas en la vida de asesinos, que al ser publicadas ejercen un extraño magnetismo en la audiencia.

‘Helter Skelter’ (1974), de Vincent Bugliosi, que narra los asesinatos de Charles Manson, es uno de los libros sobre crímenes reales más vendidos en la historia. Le sigue ‘A sangre fría’, del escritor y periodista Truman Capote, quien luego de hacer un trabajo exhaustivo narró el brutal homicidio a la familia Clutter en Kansas y cómo los asesinos fueron capturados y sentenciados a la pena de muerte.

En los tiempos que corren, Netflix, HBO y Amazon Prime han lanzado también producciones sobre mentes criminales. La más reciente, ‘Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer’. Esta miniserie se posicionó como líder entre la audiencia de habla no inglesa de Netflix, con más de 196 millones de horas de reproducción, lo que demuestra que lo mórbido y cruel tiene rating.

Una serie o novela no vuelve a los espectadores en psicópatas, sin embargo  se debe evitar una exposición prolongada a estos contenidos, y no romantizar a los personajes.

Jorge Villacreses, médico y máster en Criminalística
Foto de Sistema Granas (9258645)
‘Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer’GRANASA

¿Por qué atraen tanto este tipo de temas? ¿Las novelas, series o películas de asesinos en serie pueden conllevar a sufrir alteraciones de conducta? SEMANA dialogó con expertos para entender estos contenidos desde su visión.

Ver para no ser víctimas

Pasar horas viendo una serie de asesinos hasta el punto de desvelarse, tiene detrás de sí motivos psicológicos.

Un estudio de 2010 de la revista especializada Social Psychological and Personality Science reveló que las mujeres son más propensas a ver historias de crímenes reales en comparación a los hombres.

“Tiene sentido si se analizan las clases de asesinatos que abordan los documentales, ya que en la mayoría de los casos las mujeres son las víctimas de violación y homicidio…. Es posible que ellas quieran informarse sobre los crímenes porque temen convertirse en una (víctima) más”, según Amanda Vicary, coautora del estudio.

Más allá del género de la audiencia, quienes encuentran interesantes estos temas sangrientos tienen otras motivaciones. Para el psicólogo César Varcárcel, especializado en psicopatologías en España, “el espectador que siente atracción hacia este tipo de contenido, lo hace en su mayoría por información, es decir, intenta entender la mente del criminal (su infancia, gustos, hobbies, etc.). Eso es positivo, desde el punto de vista de que estas series muestran que las psicopatías son reales, no solo una ficción de Alfred Hitchcock”, explica.

De ahí que en cada capítulo el televidente o lector recopila información que a larga puede resultar útil para protegerse y no dejarse manipular por el atacante.

Foto de Sistema Granas (9258612)
"Meet Charlie"GRANASA

Asimismo, el psicólogo menciona que otro motivo es la identificación. “A través de la historia del protagonista pueden identificar rasgos de personalidades en conocidos o familiares”.

Y por último, hay quienes consumen estos contenidos como una respuesta al morbo. “Lo prohibido o lo oculto puede ser horrible, pero hay quienes no pueden apartar la vista de ello. Con mayor intensidad ocurre en personalidades perversas o neuróticas”, sostiene.

El peligro de la exposición

“No quería hacerle daño a aquel hombre. A mí me parecía un señor muy bueno. Muy cortés. Lo pensé así hasta el momento en que le corté el cuello”. La frase perturba. Sin embargo, es el testimonio real de uno de los asesinos que entrevistó Truman Capote para su novela ‘A sangre fría’.

Foto de Sistema Granas (9258635)
"A sangre fría" de Truman Capote.GRANASA

Desde lo audiovisual, también se puede llegar a experimentar horror. Como en la escena de la serie ‘Monstruo’ en la que el actor que caracteriza a Jeffrey Dahmer le intenta brindar un sánduche de carne a su vecina, y ella se niega porque presume que es de algún asesinado.

Y aquí cabe la interrogante: ¿Ver historias de crímenes reales puede hacer que el espectador tenga conductas similares a las del protagonista? El médico y máster en Criminalística Jorge Villacreses aclara que “una serie o novela no convierte a un individuo en psicópata. Si se analiza a los asesinos, en la mayoría de casos presentan diferentes factores, como antecedentes traumáticos que los marcaron desde la infancia, y que en su adultez les generaron un odio a ciertos estereotipos, o trastornos de personalidad. Así mismo se ha comprobado a nivel científico que otro factor son las lesiones cerebrales localizadas en el lóbulo prefrontal (responsable de sentimientos como la empatía o la culpa)”.

Es decir, una serie o novela no vuelve a los espectadores en psicópatas, sin embargo Villacreses advierte que se debe evitar una exposición prolongada a estos contenidos, y no romantizar a los personajes. “Charles Manson era adorado por muchas mujeres, al punto que le enviaban cartas de amor a la cárcel. Entonces, el hecho de que la historia de él o de otros, como Jeffrey Dahmer, lleguen a la pantalla chica, no quiere decir que haya que verlos como ídolos”.

Mucho criterio, entonces, al dar ‘play’ a estas series. 

Más mujeres

Según un estudio publicado en 2017 sobre pódcast, en la categoría de crímenes reales encontraron hasta un 80 % de público femenino. Mientras que en el 2010 la revista Social Psychological and Personality Science destacó que el 70 % de las mujeres veían series de este mismo contenido.