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Andrea Ollague y su ímpetu por servir

Es el apoyo de más de 500 niños en Chongón. Su deseo es que todos cuenten con una mejor educación y estilo de vida

Andrea Ollague
Andrea Ollague disfruta hacer actividades de ayuda social.Gerardo menoscal

Andrea Ollague Alarcón es una mujer que vive para ayudar y trabaja a diario arduamente por ello. La guayaquileña, de 36 años, lleva más de una década enfocada en el ámbito educativo a favor de la comunidad infantil en Chongón para crear más oportunidades de crecimiento en las nuevas generaciones. ¿Qué la motivó a inclinarse por este camino siendo diseñadora de modas? Ella cuenta su historia.

Gusto por el arte

Andrea era una niña con un alto amor por la pintura y con mucha creatividad en sus manos. Este interés hizo que su principal deseo luego de terminar el colegio fuese aprender arte, pero como su papá no veía esa profesión como una opción viable, estudió Diseño Industrial. Duró un año en esa carrera y, posteriormente, se cambió a Diseño de Modas.

Incursión laboral

Mientras cursaba los últimos semestres universitarios, tuvo su primer trabajo formal como entrenadora en una academia de ejercicio para mujeres. Pocos meses después, fue ascendida como administradora y pese a que sus estudios estaban relacionados a la industria textil, a los 22 años tuvo una nueva oportunidad que redireccionó por completo su futuro.

“Ingresé a Young Living para ser administradora de su spa, pero luego de un año conocí a su fundador Gary Young, quien me contó que tenía el sueño de abrir una fundación y escuela para la comunidad de Chongón. Me ofreció dirigirla y, como siempre me ha gustado lanzarme a hacer cosas nuevas, dije que sí”, recalca.

Pese a que tenía apenas 23 años y nunca había tenido una responsabilidad laboral en ese ámbito (como contratar docentes, ser directora académica y matricular a niños), recalca que le dijo adiós a las dudas y se enfocó en sus cualidades. “Si él vio mi potencial, yo también debía hacerlo. Poco a poco fui impulsando mi habilidad para la resolución de problemas, creatividad y confianza”.

Comprometida con la ayuda social

Desde que inició su camino hace 12 años como gerente de la institución educativa Young Living Academy, relata que ha vivido grandes experiencias que la han transformado como mujer, profesional y mamá. “En el primer año, hubo un estudiante llamado Jorge que participó en un concurso de pasillos. Él dijo que la canción iba dedicada en agradecimiento a todos por su ayuda y cantó con tanta pasión que empecé a llorar. Esa fue la primera vez que sentí algo así por alguien ajeno a mi familia. Me di cuenta de que en esos detalles se basaba la felicidad…”.

Con más de 300 estudiantes a cargo, cita algunas de las actividades que más satisfacciones le ha dado implementar: la creación de bibliotecas comunitarias, los huertos orgánicos y la salud a través del deporte. “Durante la pandemia todos los niños hicieron sus propios huertos familiares en casa y también les enseñaron cómo hacerlos a sus vecinos. Ahora hay cerca de 600 en Chongón. Es bonito ver cómo se crea una cadena de empoderamiento y el impacto positivo avanza hacia más personas para crear una mejor sociedad”, expresa.

Andrea Ollague
Andrea estudiará una carrera en Administración de Empresas.gerardo menoscal

Los retos en el camino

Revela que, en el pasado, al trabajar de la mano con gerentes hombres, atravesó algunos obstáculos por ser mujer. “Sí, me tocó hacerme escuchar, que reconozcan mi lugar, mis fortalezas y potencial”. Además, en sus inicios, le costó manejar con fluidez el área contable, pero supo resolverlo. ¿Cómo? Tomó varios cursos y se apoyó en quienes tenían mayor experiencia. “Podemos aprender mucho de cada persona. Les agradezco por su apoyo, ahora yo puedo enseñar a otros”.

Su misión de vida

Desde que trabaja a favor de los niños de escasos recursos, su perspectiva del por qué está en el mundo ha cambiado. Desea que todos sus actos estén centrados en dejar una huella en el otro y compartir sus conocimientos, porque cree firmemente que “el talento puede nacer en cualquier condición, lo único que se necesita es una oportunidad”.

La entusiasta Andrea reconoce que los bienes materiales son secundarios, porque lo que realmente le da valía a las personas son sus valores. La justicia, solidaridad y resiliencia son sus características insignias y su corazón tiene tanto amor que lo comparte con los niños de su segundo hogar en Chongón.

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Andrea y un grupo de estudiantes de la fundación.Cortesía
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Enzo y ella

Desde que comenzó a trabajar en la fundación descubrió que quería ser madre. Su hijo Enzo, de nueve años, es su mayor orgullo. Gracias a la maternidad, relata que aprendió a saber escuchar más y ser empática.

Al estar divorciada y trabajar a tiempo completo, recuerda que le pidió disculpas a su hijo por no pasar mucho tiempo con él. Sin embargo, Enzo le respondió y con una gran sonrisa le dijo que no tenía de qué preocuparse porque él sabía del trabajo que realizaba por todos los niños y que era muy feliz a su lado. “Siempre hemos sido muy cercanos y ese día sentí que era un niño muy especial”.

Andrea Ollague
Andrea Ollague y su hijo Enzo.cortesía

Este dúo también está acompañado de sus dos mascotas (su perrita Coco y una conejita rescatada llamada Poppy).

Andrea tiene interés por ayudar a los niños en los orfanatos y no descarta la oportunidad de adoptar a un pequeño algún día.

Personal

  • Gerente de la Fundación Young Living Academy.
  • Es diseñadora de modas.
  • Está por cursar la carrera en Administración de Empresas.
  • Disfruta la lectura, pintar e ir a la playa.