
Tres asesinatos se registran en la cooperativa Union de Bananeros
Cifras. En el distrito Sur de Guayaquil se han registrado 22 muertes violentas entre enero y junio de 2016.
Los habitantes de los bloques 1 y 2 de la cooperativa Unión de Bananeros, en el Guasmo Sur de Guayaquil, se muestran atemorizados. En las últimas dos semanas, tres moradores han sido asesinados, por causas desconocidas.
El hecho más reciente ocurrió la noche del miércoles, en el bloque 2, cuando Carlos Lozano Charchopa, de 46 años, caminaba con su esposa a una tienda cercana a su vivienda, para comprar víveres.
En el trayecto, Lozano se alejó unos metros para contestar una llamada telefónica y, al regresar con su pareja, dos hombres a bordo de una moto le cerraron el paso. Uno de ellos sacó un arma de fuego y sin darle tiempo disparó por quince ocasiones. Ocho balazos impactaron a Carlos.
A tres cuadras de la escena del crimen, Alfredo Quimí González, de 57 años, murió en circunstancias similares la noche del 28 de mayo, en el bloque 1 de la misma cooperativa.
Algunos vecinos comentaron que Quimí se encontraba sentado en un banco, “tomando aire” afuera de su domicilio, cuando dos hombres que viajaban en una moto se detuvieron en la vereda del frente. El acompañante se bajó y le propinó ocho tiros.
“El hombre fue directo a donde estaba Alfredo, le descargó varios tiros, luego corrió y se embarcó en la moto de color blanco con rojo para huir del lugar”, reafirmó un testigo.
El fiscal Rodrigo Ruiz mencionó que el homicidio se produjo al estilo sicariato.
El 23 de mayo, Elvia Samisaca de 48 años también fue víctima de la violencia criminal que amenaza la paz en la Unión de Bananeros. La víctima se encontraba libando dentro de la casa de una tía, en el bloque 2.
Desconocidos a bordo de un auto dispararon por varias ocasiones a la casa. Una de las balas penetró en la espalda de Elvia.
El coronel Germán Cevallos, jefe de la Dinased Zona 8, explica que -según las investigaciones- esos homicidios se cometen con la finalidad de mantener el miedo y tener aterrorizada a esa población.
Los habitantes piden más control policial en la circulación de motos sin placas.