Tomisdurav de pelic

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Tomisdurav de pelic

El título de este artículo es un juego de palabras entre la pretendida tomadura de pelo a los ecuatorianos y el nombre del autor de esta gran cantinflada. Cuando alguien entra en sociedad con otra persona lo hace conociendo como mínimo sus antecedentes, capacidad económica e integridad moral. Por lo tanto, es iluso pretender convencernos de que Topic recibió varios millones de dólares de un individuo vinculado estrechamente con el gobierno anterior sin que al menos sospechara de la posible naturaleza y calidad de esos fondos. Esto va más allá de hacerse el inocente y devolver el dinero que él cree proviene de actividades ilícitas.

La Fiscalía debe investigar toda la participación del grupo empresarial liderado por el involucrado, se debe establecer cómo logró, durante el gobierno anterior, la posición de control y supremacía en el mercado de las telecomunicaciones, determinar los réditos que le trajo la relación y los fondos que recibió de terceros, implicados y condenados por delitos cometidos durante el gobierno pasado, así como todas las adquisiciones de activos extremadamente estratégicos, entre estas, la del cable submarino, que entrega el servicio de internet para todo el Ecuador.

La Fiscalía puso los puntos sobre las íes; no se trata simplemente de devolver fondos, este acto no exime de culpa al responsable de un delito.

Es en este momento cuando el actual gobierno debe predicar con el ejemplo y actuar con total objetividad e imparcialidad, permitiendo que las autoridades cumplan sin trabas sus responsabilidades. Tengamos claro que en este caso puntual no debemos lanzar flores a nadie, no estamos hablando de recuperación de fondos por gestión de ninguna dependencia gubernamental. Aquí lo que se tiene es el simple ofrecimiento voluntario del involucrado en un proceso penal investigativo, para devolver determinada cantidad de dinero que él estima tiene origen ilícito.

Falta mucho por hacer y varias medidas que tomar. Veremos si a las autoridades no les tiembla la mano para aplicar sin miramientos todo el peso de la ley, como corresponde.