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Las tiendas del barrio se ven obligadas a fiar mas

La crisis llega hasta las tiendas del barrio. En un recorrido efectuado por el norte y sur de la ciudad, los propietarios indican que sus ventas han caído entre un 20 % a un 50 %.
La falta de dinero también afecta a estos negocios. Eso ha llevado a los tienderos a fiar más, confiando en que sus clientes al tener dinero cancelen sus deudas. María Quishpe, dueña de una despensa en la Alborada, dice que antes eran pocos sus clientes quienes llevaban los artículos a crédito, ahora son el doble. Según Quishpe, en la lista están quienes les cancelaron su sueldo de diciembre recién en la primera semana de enero, “ellos son trabajadores públicos”, dice.
Pero al negocio hay que sacarlo adelante pese a todo. ¿La estrategia? La atención personalizada, ofertas, vender los artículos según lo pueda pagar, aunque eso implique dar un octavo de leche en una fundita, según los dueños de las despensas consultados. Así la comprensión del tiendero hace que los clientes los prefieran.
Las tiendas de barrios aisladas quizá no signifiquen un peso importante en la economía del país, pero agrupadas sí, en Ecuador hay 89.468 tiendas que en conjunto venden al año más de $ 5.623 millones, según el INEC. La cifra por sí sola indica el peso real que tienen estos negocios y porqué también son un termómetro que puede medir cómo va la economía en las primeras semanas del nuevo año.
Alexandra Masalema
‘Se vende desde un centavo’
En la despensa Alexandra, ubicada en la ciudadela Bellavista, de Guayaquil, se ofertan los artículos según lo pueda pagar el cliente. Aunque para ello se tenga que partir un cubito saborizante de pollo por la mitad. Alexandra Masalema dice que la caja completa con dos cubos cuesta $ 0,40 y por $ 0,10 llevan la mitad de uno. Vender así le ha ayudado a que la caída de las ventas sea solo de un 20 %. Y en efecto, hasta asesoras culinarias son con tal de no perder una venta. Mientras se tomaba la foto llegó un cliente preguntando qué puedo cocinar con $ 0,75. Entonces, le despacharon lo necesario para preparar una sopa de espinaca, para una persona.
Arnulfo Ordóñez
‘Hay que trabajar más horas’
Para Arnulfo Ordóñez, quien tiene su despensa en las calles Noguchi y Camilo Destruge, la estrategia para enfrentar la crisis es trabajar más horas. Pero, hay una orden de la Intendencia de Policía que lo obliga a cerrar a las 22:00. Desde el punto de vista de Ordóñez podría vender más, si trabajara hasta la medianoche. Según él, sus clientes son los familiares de los pacientes internados en el León Becerra y en la Alcívar, clínicas que están relativamente cerca a la tienda.
Ordóñez indica que en el 2015 las ventas en su negocio bajaron en un 50 %. En este nuevo año que también será difícil económicamente espera que las autoridades le amplíen las horas de funcionamiento.
Nancy Gordillo
‘Fío en especial a los jubilados’
La estrategia de Nancy para enfrentar la crisis económica es fiar, en especial a los jubilados y a quienes son trabajadores públicos. Desde hace más de 30 años labora en su despensa ubicada en la ciudadela Huancavilca del sur. Explica que fía a clientes que son cumplidos en cancelar las deudas en cuanto tienen dinero. “Es mejor así, en lugar de tener los artículos en las perchas los doy a crédito. Así aseguro un ingreso a futuro”, resalta. Para ella, las ventas el año pasado bajaron en un 25 %, y advierte que la situación será más difícil este año, algunos productos ya subieron de precio como bebidas, galletas y lácteos; así no hay sueldo que alcance.