Tibieza de Ecuador ante el ‘Madurazo’

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Tibieza de Ecuador ante el ‘Madurazo’

El régimen de Rafael Correa, en una maniobra lingüística, ha evitado condenar el Madurazo, en asintonía con la mayoría de las democracias de la región.

Protesta. Desde ayer, los universitarios y ciudadanos salieron a manifestarse en las calles de Caracas. Hoy será la marcha mayor.

El Gobierno de Ecuador ha optado por hablar y callar. Luego de que el Tribunal Supremo venezolano, controlado por el presidente Nicolás Maduro, suprimiera las competencias de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, la Cancillería ecuatoriana ha optado por un comunicado que reduce a “impasse” el golpe de Estado denunciado por el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

El régimen de Rafael Correa, en una maniobra lingüística, ha evitado condenar el Madurazo, en asintonía con la mayoría de las democracias de la región. La cancillería que dirige Guillaume Long esquivó en once líneas las palabras duras como “golpe de Estado”, que escogió Perú, o las blandas como “ruptura del orden democrático”, que redactó Colombia. Para Ecuador no hay siquiera una descripción específica a la que referirse: “Ante los hechos suscitados en los últimos días en Venezuela”, se lee en la entradilla del comunicado que no cita la disolución parlamentaria, aunque opta por promover “el diálogo auspiciado por la Unasur”. Lo que sí rechaza Quito en su pronunciamiento es cualquier “intento de desestabilización en Venezuela promovido desde instancias internacionales”. Sin más detalles.

La postura no ha podido diferir más de la del resto de la región, que ha concedido a la crisis venezolana prioridad uno en la agenda democrática. La Organización de Estados Americanos ha convocado a una reunión de emergencia de su consejo permanente; el Mercosur seguirá hoy los pasos con una cita urgente de cancilleres; el Parlasur, que representa a los parlamentos del Sur, también se ha convocado. La Unasur, por su parte, no se ha pronunciado.

En sintonía con Ecuador han quedado solamente Bolivia, Nicaragua y Cuba, sobrevivientes de la desinflada ola bolivariana. Las fuerzas del bloque no parecen suficientes para detener una condena internacional en marcha. La agencia EFE confirmó ayer, por fuentes diplomáticas, que al menos 20 países solicitarán a la OEA declarar, el lunes 4 de abril, “la alteración del orden constitucional”, con lo que se abriría la puerta para la aplicación de la Carta Democrática, una medida de hecho que podría terminar con la expulsión del Gobierno venezolano del concierto regional y su progresivo aislamiento.

Esa acción materializaría lo que ya adelantan los pronunciamientos de Panamá, Colombia o Chile, países que hasta el momento se habían mantenido al margen de la sanción generalizada al Gobierno de Maduro. Hoy todos han pedido “elecciones democráticas”, la principal exigencia opositora denegada por el chavismo.

La postura de Ecuador, publicada más de 24 horas después de los hechos, ha recibido respuesta por parte de la oposición venezolana. “Aquí no hay ‘impasse’, aquí no hay pugna de poderes. Aquí hay un presidente, Maduro, contra un pueblo. Y quien lo quiera ver es cómplice”, ha replicado el opositor Juan Mejía, diputado de la Mesa Democrática, en contestación a lo que denominó “respuestas tibias”. La oposición, en la voz de su líder emblemático, Henrique Capriles, ha pedido a la comunidad “un pronunciamiento rotundo” desde fuera. Dentro, solo quedan las calles. Hoy protestarán.

La reacción

Guillaume Long: “Pues no, Ecuador no es Venezuela”

Desmarque. La venezolanización del ambiente político ecuatoriano se ha mantenido aún durante el silencio electoral como lo hiciera a lo largo de la campaña.

El canciller Guillaume Long profundizó ante la prensa lo explicado en su comunicado y aseguró: “Pues no, Ecuador no es Venezuela”. Su sentencia responde, en sus propias palabras, a que “en Ecuador han tratado de involucrar a Venezuela en el tema electoral”. Él ha descartado que un escenario similar pudiera producirse en el país con más paralelos tendidos con Caracas: “Nuestra Constitución impide justamente este tipo de impasses entre funciones del Estado”, aseguró.

El oficialismo, sin sorpresa, lo respalda. La presidenta de la Comisión de Exterior de la Asamblea Nacional, María Augusta Calle (PAIS), se ha adherido al comunicado de la Cancillería ecuatoriana. Y más allá. Calle, una de las principales defensoras del chavismo dentro de la Revolución Ciudadana, ha justificado la anulación parlamentaria como “una medida contemplada en la Constitución Bolivariana” ante lo que considera como un Parlamento “en desacato”. Calle descarta que un escenario así pueda darse en Ecuador.

La oposición, en general, ha calificado la postura ecuatoriana como “una alcahuetería”, en palabras de la legisladora Cristina Reyes. El socialcristianismo ha tildado a lo sucedido como “un desprecio por la democracia”, según Henry Cucalón (MG) e “intolerable”, según el propio Jaime Nebot.

Las claves

Todo lo que debe saber sobre la crisis política

Esto es lo que ha pasado en la convulsionada Venezuela, desde que el presidente Nicolás Maduro marcara un punto de no retorno y suprimiera la Asamblea Nacional.

El Chavismo

1. Mientras el partido de Gobierno, PSUV, guarda silencio, la fiscal general Luisa Ortega, de notoria afinidad chavista, ha denunciado la “ruptura del orden constitucional”. En sus manos, las de una chavista confesa, queda ahora un proceso legal que podría terminar en la destitución del Supremo de Justicia.

La oposición

2. Los líderes han anunciado el regreso a las calles. La oposición, cuyos diputados han perdido la inmunidad, convocó a la ciudadanía a marchar hoy en Caracas. Los opositores más radicales como el preso político Leopoldo López han llamado a “desconocer la dictadura de Maduro hasta que se celebren, este año, elecciones presidenciales en Venezuela”.

El ejército

3. Las Fuerzas Armadas han recibido el mismo llamado por parte de los líderes de oposición ante la marcha de hoy: “Escojan de una vez si están con el pueblo y a favor de la democracia o están con la dictadura y contra el pueblo de Venezuela”, reclamó desde la OEA el líder opositor Henrique Capriles.

La protesta

4. La concentración se dará en Chacao, un municipio controlado por la oposición dentro de Caracas. No se descarta que la manifestación intente por primera vez en años llegar hasta el presidencial palacio de Miraflores, que ya ha sido blindado por las fuerzas policiales.

El exterior

5. La retirada de embajadores ha iniciado por parte de Gobiernos como Perú y Brasil. Está previsto que Venezuela se convierta en el centro del debate continental.

El experto

Carlos Estarellas: “Sólo la presión internacional puede salvar a Venezuela”

Catedrático y especialista en Diplomacia

El internacionalista Carlos Estarellas, una de las plumas más nutridas sobre las Relaciones Exteriores en Ecuador, considera que “sólo la presión internacional puede salvar a Venezuela”.

A su juicio, “en ese país se ha acabado la democracia. No existe. Porque de eso se trata un golpe de Estado. Lo que debería suceder a continuación tiene dos vías conjuntas. Por un lado la Organización de Estados Americanos debería aplicar la Carta Democrática para expulsar a Venezuela del seno de la OEA. Eso no significa una intervención ni nada por el estilo. Pero sí es un golpe muy fuerte a la legitimidad de un Gobierno en nuestra región que, prácticamente, lo inhabilita de los foros internacionales.

Lo siguiente debería ser el desconocimiento del Gobierno dictatorial, que según la doctrina puede hacerse efectivo con la retirada de los embajadores de cada país en Venezuela. Una vez que se retira un embajador se acaba la relación diplomática. Y una vez que se acaba esta, se termina la posibilidad de una relación comercial.

Ante un país tomado por un partido y una cúpula militar, la única solución para salir de la dictadura y evitar un baño de sangre o una guerra civil, reposa hoy en la comunidad internacional. Es hora de que las democracias de la región defiendan la democracia”.