Satisfacciones

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Satisfacciones

Muchas veces, en sociedades como la nuestra el derecho cumple distintos roles, ayudando a educar a una población sobre aspectos que se le hace difícil implementar. En ese sentido los postulados de la Ley Orgánica de Discapacidades significó, para algunos de nosotros que vivimos la discapacidad desde nuestro hogar, un importante respiro que acompañado de las políticas públicas de inclusión en espacios laborales y educativos, ayudaba a tratar de formar a una sociedad a la que, en demasiadas ocasiones, le cuesta reconocer que aunque somos diferentes todos somos iguales en derechos.

Por ese motivo, cuando en el año 2013 se expidió el Reglamento a la Ley de Discapacidades, que estableció un porcentaje del cuarenta por ciento de discapacidad para que una persona pueda ejercer los derechos y beneficios que le otorgaba la ley por su condición especial, muchos de nosotros sufrimos un golpe significativo para el avance en la lucha de los derechos de estos grupos vulnerables.

Desde mi experiencia personal, me pareció insólito que a una persona con Síndrome Down, por efecto del reglamento, se la catalogue con un treinta y tres por ciento de discapacidad y en consecuencia no se la considere dentro de los beneficios de la ley; bastaba el sentido común para notar que esto no es posible.

Hace poco más de un año, la exasambleísta Cristina Kronfle, patrocinada por la abogada Verónica Hernández, asumieron el reto de luchar por el derecho de todos quienes adolecen una discapacidad, logrando que la Corte Constitucional declare la inconstitucionalidad de las normas del reglamento que establecían parámetros del cuarenta por ciento para catalogar la discapacidad, calificación que, desde mi perspectiva, era totalmente discrecional de un funcionario público a cargo.

Por estos motivos quiero, a través de este espacio, agradecerles a estas dos jóvenes abogadas por hacer suya una lucha que es de muchos, y haber logrado que en el Ecuador los postulados de protección para los grupos vulnerables se respeten. Un buen ejemplo de la importancia de estudiar derecho.