Hecho. De forma práctica, Regina Sequeiros capacitó a las terapeutas.

Rotarios trabajan por los ninos con sindrome de Down

El club gestionó la llegada de la fonoaudióloga Regina Sequeiros, catedrática de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), quien a lo largo de esta semana capacitó a decenas de terapeutas de lenguaje.

Cuando a Óscar Hill, miembro del Club Rotario Guayaquil Cerro Azul, le propusieron ser el nuevo presidente de la institución, cargo que ejercerá a partir del 1 de julio próximo, pensó en los proyectos que podría gestionar durante su mandato. “Ya hemos trabajado con los niños, adolescentes y adultos mayores de la ciudad. Vale la pena trabajar ahora con los niños con síndrome de Down”, manifestó.

La idea, que surgió una noche cualquiera al interior de su hogar, se hizo posible esta semana.

El club gestionó la llegada de la fonoaudióloga Regina Sequeiros, catedrática de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), quien a lo largo de esta semana capacitó a decenas de terapeutas de lenguaje y padres en una técnica (creada por ella) que tiene como finalidad desarrollar y fortalecer el lenguaje en las personas que padecen el trastorno.

Conocida como Integración Oro Posturo Sensorial (IOPS), esta metodología que mejora también la calidad de vida de quienes sufren parálisis o tienen lesiones cerebrales, desarrolla la motricidad y musculatura oral de los chicos, a través de técnicas manuales y rehabilitaciones que mejoran incluso su forma de deglutir, articular y percibir las palabras, y comunicarse.

“El pensar qué decir y cómo decirlo, apoyados en herramientas visuales, verbales, dibujos y señas, es lo que vamos a lograr con el programa”, explicó a EXPRESO.

Las jornadas se llevaron a cabo de 09:00 a 17:00, el lunes y el martes en la Universidad Casa Grande y los días restantes en Fasinarm.

Está previsto que Sequeiros retorne al país en octubre. “Queremos medir dentro de tres meses los resultados con las terapeutas capacitadas. Ellas tienen que presentar tareas. Si todo va bien, que es lo que anhelamos, entonces el programa se replicará el próximo año”, agregó Hill.

Para la especialista, este tipo de terapia, que desde hace un par de años imparte también en países como Chile, Colombia y Perú, incrementa la autoestima de las personas.

“Y es que tan solo imagínense lo que siente una persona Down cuando sabe que es capaz de entablar un diálogo con otro. Imagínense lo que siente cuando la sociedad lo incluye, le pregunta, le responde, piensa en él”. Fortalecer su habla les da vida, precisó. “Está comprobado, acrecienta la seguridad”. `

DSZ