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Los rotarios buscan aniquilar las drogas

La firma de un convenio busca mejorar la calidad de vida de los adolescentes en la ciudad. Pretende alejarlos del maltrato, del peligro y la violencia, pero sobre todo de las drogas.

Ambas entidades ayer sellaron el pacto en las instalaciones de la Junta de Beneficencia de Guayaquil.

La firma de un convenio busca mejorar la calidad de vida de los adolescentes en la ciudad. Pretende alejarlos del maltrato, del peligro y la violencia, pero sobre todo de las drogas.

Y es que el Club Rotario Río Guayas, preocupado por el consumo de los chicos (en parques, colegios, puentes, buses, viviendas...), ha decidido fusionarse con la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) del Instituto de Neurociencias (INC) para prevenir el problema.

Ambas entidades, que ayer sellaron el pacto en las instalaciones de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, prometen trabajar en conjunto para fortalecer el programa de charlas enfocadas en la prevención de uso de estupefacientes, que el proyecto UCA Educa, dirigido a estudiantes, docentes y padres, realiza desde hace tres años en la urbe.

La ampliación, porque con el convenio se prevé llegar a más alumnos, hoy presa fácil de las drogas, tiene como fin informar sobre los riesgos que estas sustancias causan a su vida.

El deterioro físico y los trastornos fisiológicos y psicológicos (como las depresiones y tendencias suicidas) que estas pueden provocarles son algunas de las temáticas que se abordarán mediante diálogos, testimonios y dramatizaciones.

Las charlas, que hasta el momento han beneficiado en promedio a 6.000 alumnos de entre 12 y 18 años, se llevarán a cabo en las instalaciones del Instituto de Neurociencias. El club, apoyado del resto de sedes que se ubican en Guayaquil, un total de 11, aportará por su parte con los recursos económicos y la logística.

El organismo será el encargado de movilizar a los colegios que, por falta de recursos, por ejemplo, no lo puedan hacer.

“Nosotros actuaremos como mecanismo de propagación. Acudiremos a los centros educativos, socializaremos la idea y llevaremos a los chicos al Instituto para que conozcan sobre el problema y lo prevengan”, dijo Sixto Cuesta, miembro del Club Rotario Río Guayas.

Adicionalmente, explicó Benjamín Rosales, inspector del INC, se capacitará a los docentes y rectores, dándoles las herramientas necesarias para prever y detectar de forma temprana el consumo.

Por sesión, según dijo la autoridad, se facultará a un aproximado de 200 chicos, 120 familiares y 50 maestros. Lo harán con ayuda de sus psicólogos, psiquiatras, orientadores y demás personal técnico.

Al momento los rotarios han visitado ya una decena de centros educativos. Algunos, “integrados por miles de colegiales”, han confirmado su presencia. “Con esto queda claro que Guayaquil quiere convertirse en agente de cambio y uniendo esfuerzos, de seguro, lo vamos a lograr”, concluyó Cuesta.