Resurreccion y reconstruccion

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Resurreccion y reconstruccion

Curiosa y singularmente hoy en el calendario histórico convergen dos fechas que rememoran diferentes eventos. Uno tiene que ver directamente con la experiencia, manifestación y ritualidad de la fe de los católicos que celebran: el domingo de resurrección. El otro se refiere a la conmemoración de un año del trágico hecho que afectó a las provincias de Manabí y Esmeraldas: el terremoto del 16 de abril del año pasado que dejó 673 muertos, 113 rescatados, 9 desaparecidos, 6.274 heridos, 28.775 albergados.

Para los católicos la resurrección es un día importante para su práctica, puesto que fue un domingo cuando Jesucristo, luego de haber sido apresado, torturado y crucificado, resucitó. Desde su sentido y significado, en este acto el profeta murió por y para la comunidad, para que perviva y se proyecte en la historia. A partir de ahí hasta hoy forma parte de la ritualidad, simbolismo y memoria que el mundo católico celebra como ascensión del Mesías a los cielos.

Han pasado 2.017 años y aún el mundo católico sigue vinculado a este acto de fe y ritualidad. En el planeta hay 1.260 millones de creyentes católicos y en Ecuador 13’223.000 lo profesan. Y como dice San Pablo “Aquel que ha resucitado a Jesucristo devolverá asimismo la vida a nuestros cuerpos mortales”. Este es el significado de rememoración de hoy.

Este día nos recuerda que a las 18:58 del 2016, en 42 segundos, por efecto del terremoto de 7.8 grados, Manabí y Esmeraldas sufrieron grandes daños y numerosas pérdidas humanas.

Luego de un año sigue el resurgir de los manabitas y esmeraldeños, todos unidos en un solo compromiso y esfuerzo, junto a la solidaridad del conjunto de los ecuatorianos que hicieron posible iniciar su reconstrucción.

También nos remite a reconocer que la crisis económica que agobia al país y la polarización sociopolítica que se da luego de las elecciones, debe atenuarse.

Es necesario que los antagonismos cesen, que se resuelvan los problemas y que juntos se enfrenten los tiempos difíciles.

Por eso la palabra resurrección debe significar algo más que lo que dice la fe y ritualidad católica.

Debe referirse a lo urgente e imperioso del compromiso por el resurgimiento del Ecuador.

Se debe hacerlo unidos, sin ofensas, resentimientos ni odio de clases. Solo así tendremos un verdadero resurgir.