Respaldo al Cpccs (T)
Celoso guardián de las pocas instituciones que le merecen su confianza, el pueblo ecuatoriano ha expresado estos días su firme respaldo a la gestión que viene cumpliendo el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio, que bajo la conducción del doctor Julio César Trujillo e integrado por distinguidos ecuatorianos, ha logrado adquirir la condición de esperanza ética de la República, que sabe que está cursando un periodo de reajuste institucional imprescindible, luego del desbarajuste moral, político y económico causado durante la década pasada.
En efecto, frente a las naturales reacciones generadas por las primeras acciones del Cpccs (T), los ciudadanos de bien miran con simpatía lo hasta ahora cumplido y lo apoyan decididamente, desechando las acciones de quienes se sienten atropellados por decisiones que solo constituyen la firme aplicación del mandato popular que aceptó ese camino para buscar reinstitucionalizar al Ecuador, al tiempo que sancionar diversas manifestaciones de la corrupción que invadió toda la esfera pública.
Por lo demás, es comprensible que quienes vinieron actuando durante una década, manejando sus responsabilidades institucionales en función de las conveniencias políticas del gobierno de entonces, mantengan hoy el ánimo de cumplir los períodos para los que fueron designados en las distintas organizaciones del Estado que lograron copar, no siempre en razón de sus méritos.
Mucho fue el poder que adquirieron y lo usaron discrecionalmente, dando lugar al rechazo ciudadano frente a los abusos en que incurrieron pero, entonces, con todo bajo su control, no fue posible tener una adecuada defensa, dado que se dejó de garantizar el debido proceso.
De cualquier manera, sirva esa natural reacción de protección de sus particulares intereses para generar la de los ciudadanos con el fin de defender los intereses de todos, la cual va adquiriendo características de unanimidad. Incluso el presidente de la República ha creído de su deber exteriorizar el pleno respaldo del Gobierno a un grupo de ecuatorianos que, sustentados en su calidad ética, convierten en cómplices de un pasado oprobioso a quienes se atreven a tratar de perturbar su labor de depuración nacional.
Tiene el Cpccs (T) pleno apoyo del pueblo ecuatoriano para seguir cumpliendo sus trascendentes obligaciones.