La promesa de la educacion
Las constituciones, que son una especie de contrato social de un determinado gobierno con su pueblo, consagran a la educación como “un derecho de las personas, a ser ejercido a lo largo de la vida”, al tiempo que “un deber ineludible e inexcusable del Estado”. Así lo consagra nuestra Constitución de Montecristi, que añade: “Constituye un área prioritaria de la política pública y de la inversión estatal, garantía de la igualdad e inclusión social y condición indispensable para el buen vivir”. Y, finalmente, establece: “Las personas, las familias y la sociedad tienen el derecho y la responsabilidad de participar en el proceso educativo”.
Como también ocurre en otros países, no siempre se cumple la promesa constitucional y, peor todavía, no siempre es posible que así suceda dado que muchos planteamientos son elaborados con intención de futuro, con calidad de meta a perseguir y no de objetivo inmediato.
En cuanto a educación, cabe resaltarlo, la promesa viene desde Rocafuerte y las primeras cartas magnas ecuatorianas, y ha continuado como afán de múltiples regímenes.
Ahora, con motivo del Informe sobre el Desarrollo Mundial, del presente año, que se titula Aprender a hacer realidad la promesa de la educación, los funcionarios del Banco Mundial residentes en nuestro país han decidido presentarlo el día de hoy en la Universidad Casa Grande.
Bien merecido el honor que se le hace a ese centro de estudios superiores guayaquileño. Una de sus áreas de mayor fortaleza es la facultad dedicada a formar en distintos aspectos del proceso de enseñanza -aprendizaje.
Se anuncia que estará el alcalde Nebot y que Rafael De Hoyos hará la presentación del informe, que luego será comentado por especialistas invitados.
Hasta donde conozco, el énfasis de este informe apunta hacia el logro del aprendizaje que cada etapa del acto de educar debe garantizar. Si la escolarización no garantiza aprendizaje se convierte en un esfuerzo perdido. Por ello deben combinarse múltiples factores que, enfatizando en el alumno, atañen también a la preparación de los maestros, la infraestructura y las finanzas.