
El Parque Historico, entre deterioro y escasez
Los fondos estatales no alcanzan para las obras pendientes. La restauración de dos inmuebles se frenó en 2013. Hay averías en las fachadas y los senderos.
En un español entrecortado, dos turistas asiáticos dan los buenos días al funcionario que los recibe en la recepción del Parque Histórico de Guayaquil. Es miércoles y, pese al sol canicular, una fila de visitantes se prepara para entrar al sitio, creado hace más de veinte años con el fin de exponer la historia y cultura del Puerto Principal.
Entrar no toma más de un minuto. No hay ni folletos ni guías. “Pasen. No alimenten a los animales, no tomen fotos con flash”, explica el encargado. Se toma treinta segundos más en explicarles a los visitantes extranjeros que no hay tours en inglés, pero que hay letreros en ese idioma.
Lejos han quedado las épocas en las que entrar tenía costo y no se podía hacer el recorrido sin un profesional.
En 2013 el valor de ingreso quedó abolido cuando este pasó al Ministerio de Turismo y luego a la Empresa Pública de Parques Naturales y Espacios Públicos. En 2016 esa entidad fue asumida por el Servicio de Gestión Inmobiliaria del Sector Público (Inmobiliar), que hoy custodia el lugar.
Desde esa época, sin embargo, el sitio también conoció los estragos de la austeridad presupuestaria.
En su primera etapa, junto a Turismo, el presupuesto del parque era de $ 1’200.000 al año. Pese a ello, en ese periodo se redujo la cantidad de guías de once a seis, se eliminó la ambientación escénica en las casas patrimoniales y se redujo la plantilla de trabajadores encargados del cuidado de áreas verdes.
Con el paso de los años y el cambio de entidades, el monto continuó disminuyendo.
A inicios de semana, EXPRESO consultó a Inmobiliar sobre el monto actual destinado al mantenimiento del Parque Histórico, pero la entidad no dio cifras exactas. “Sobre el presupuesto destinado para este parque no se contempla una cifra formal, ya que los parques requieren un mantenimiento constante, el cual se lo ve incluido en el Plan Operativo Anual de la Dirección de Parques y Espacios Públicos”, señaló la institución.
No obstante, según el presupuesto estatal para 2019, Inmobiliar cuenta con tan solo 2’808.555 dólares para el mantenimiento de los doce parques a su cargo, en seis provincias.
El año pasado, en una entrevista con este Diario, Nicolás Issa, director de la cartera estatal, señaló que para el óptimo funcionamiento del Parque Histórico era necesario un promedio de 68.000 dólares mensuales. Sin cifras exactas, no se puede determinar si efectivamente este es el valor que se utiliza para el cuidado del lugar. Lo que es indiscutible son los desperfectos que se vislumbran en la ruta.
Tablas carcomidas, adoquines salidos y letreros borrosos marcan el sendero. Tres botellas plásticas flotan sobre el tramo de estero donde residen los cocodrilos. Vasitos descartados y platos plásticos se posan sobre mesas antiguas en la casa de hacienda San Juan y la Casa de Campo. No hay quien lo impida.
Según la entidad, el sitio sí cuenta con ocho guías, pero es necesario hacer reservas.
Donde la lenta decadencia es más evidente es en las cuatro casas patrimoniales, ubicadas en el Malecón 1900. Ahí, las fachadas despintadas contrastan con el exclusivo restaurante Casa Julián y con el Hotel del Parque, concesionado a la cadena Oro Verde en 2017.
Por dentro, las viviendas presentan desperfectos en barandales, chazas y ventanas.
Para los expertos, la única solución es un acuerdo con la empresa privada. “La restauración es costosa. Requiere de equipamiento muy específico y de expertos. Se le debe dar mantenimiento constante, sobre todo si hablamos de estructuras de madera. Se debe plantear otro modelo de gestión para que el espacio no se pierda”, señaló el arquitecto y experto en inmuebles patrimoniales José Luis Arce.
Con él concuerda el historiador Wilson Chalá. “Si no se invierte, estas viviendas se perderán. En Guayaquil los incendios nos dejaron pocos vestigios históricos. No podemos perder más”, manifestó.
Dos villas históricas, una deuda pendiente
Cuando Turismo asumió el parque, se había concluido la restauración de la fachada de la Casa Aspiazu (Casa Rosada), rescatada de la calle Boyacá. En planes estaba la reconstrucción del inmueble, así como de la Casa Castagneto. Pero el proyecto no avanzó y el sitio de construcción de la Casa Aspiazu permanece cercado desde esa época. Según Inmobiliar, nunca hubo dinero destinado a ese fin. Su futuro es incierto. “La Dirección prioriza el mantenimiento de obras de valor histórico. Se contempla a futuro la creación de las mismas (...) Se espera contar con la aprobación de las direcciones pertinentes y la ciudadanía en general”, indicó la entidad.