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PAIS intenta que la pugna en la cupula no alcance al bloque

10 de julio Este lunes el expresidente Rafael Correa viajará para radicarse en Bélgica.

Pese a los reclamos, los diálogos siguen. El presidente Lenín Moreno se reunió ayer con el excandidato a la presidencia, Paco Moncayo en Carondelet. Antes, el mandatario recibió a la Asociación de Municipalidades y los Consejos de Gobiernos Parroquiales R

Entre paños calientes y dedos en la llaga. La pugna abierta entre Rafael Correa y Lenín Moreno alcanzó ayer su punto de máxima tensión con intercambio de epítetos y acusaciones. El presidente diagnosticó a su sucesor con “síndrome de abstinencia de poder”; el expresidente reclamó a su sucesor por “cruzar una línea roja” al ser “claro que a los Bucaram les han dado la CNEL”, una entrega de las rentables eléctricas públicas que, afirma, ha “recontra que confirmado”.

En medio, el movimiento. La tarea por salvar los muebles deja a PAIS como una muchedumbre de hijos ante el divorcio de sus padres. Y tras la reunión del miércoles en Carondelet, el encendido bloque legislativo que ha dejado la neutralidad para tomar posturas, aboga por calmar los ánimos ante una posible ruptura que los convierta, de un plumazo, en minoría legislativa.

“Unidad en las diferencias o derrota histórica”, lo ha calificado la secretaria nacional del movimiento, Gabriela Rivadeneira, quien convocó a sus colegas de bancada, en la que descarta rupturas, a asumir “una visión a largo plazo”.

El desfile verde flex ante las cámaras ha mostrado ayer un intento partidista por contener los aires de división: “Es solo un conato entre el expresidente y el presidente”, dijo Fernando Cordero, oficialista fundador, designado ayer para la Superintendencia territorial; “es una discusión normal entre compañeros de partido”, dijo el prefecto y dirigente oficialista Patricio Baroja; “ya quisieran algunos que estuviéramos al borde de una crisis interna, nada más alejado de la verdad”, descartó la exsecretaria Doris Soliz.

También hubo quienes prefirieron no volver a hablar. Como Marcela Aguiñaga, quien prometió marcharse del movimiento si no se aclaraba su denuncia de un pacto con “el bucaramato”, como denomina a la presencia de Antonio Intriago, a quien vincula con FE, como gerente de las eléctricas nacionales.

El movimiento hacia la calma interna no ha sido acogido aún por la cúpula del partido. Moreno y Correa, en un desconcertante intercambio público de halagos y críticas, mantuvieron ayer la tensión: lanzando sin nombres diagnósticos de “abstinencia de poder” y respuestas ante “la pequeñez humana”. Un intercambio en el que participaron esta vez los hermanos Fernando, quien criticó “el síndrome por falta de coherencia”, y Vinicio Alvarado, quien acusó a los líderes de “parecer niños jugando”.

El esfuerzo por evitar que el debate de la cúpula contagie a la capa media de PAIS, llevó al bloque a negar en el Pleno el pedido de respaldo a los diálogos y rechazo a las declaraciones de Correa, presentado por la única representante de FE, María Mercedes Cuesta. El voto de PAIS fue uniforme y el bloqueo estuvo respaldado aún por quienes expusieron antes su defensa a las acciones presidenciales y rechazo a las formas del expresidente.

El respaldo a la acción de Moreno ha tenido que llegar, de hecho, desde la oposición. los socialcristinaos Jaime Nebot, Cynthia Viteri, Jimmy Jairala (Centro Democrático), Guillermo Celi (SUMA), Dalo Bucaram (FE), Wilma Andrade y Paco Moncayo (ID), así como el bloque de Pachakutik; todos defendieron ayer la nueva visión aperturista del partido de Gobierno impulsada por el Ejecutivo, que pese a las presiones mantuvo el llamado al diálogo con sectores que parecían hasta hace poco irreconciliables.

Nadie niega ya la crisis interna, aunque todos difieran de sus dimensiones.

Como alivio, el tiempo. En menos de 72 horas, Correa abandonará el país. Y Moreno seguirá siendo presidente de PAIS.

Alta tensión en la reunión de Carondelet

La reunión entre Lenín Moreno, presidente de la República, y el bloque gubernamental tuvo dos momentos de alta tensión. Eso contaron algunos asambleístas a este Diario.

El primero fue la intervención de Marcela Aguiñaga, directora de PAIS de Guayas. Ella condicionó su permanencia en PAIS si no revén el diálogo con los Bucaram y con los socialcristianos. Pero ninguno de sus colegas la apoyó.

El presidente le contestó: “Es una decisión tuya. Hoy es tiempo de sembrar y cosechar”, dijo.

El segundo momento fue durante la intervención de la exsecretaria ejecutiva de PAIS y actual asambleísta, Doris Soliz. Ella le increpó que no dejaron a Vanessa García, legisladora alterna de Galápagos, en la misma institución que trabajaba. “Eso es un mal mensaje de PAIS en esa provincia”. Moreno le respondió que “evaluarán lo ocurrido”. Otro punto de discordia: todos los legisladores se quejaron del trabajo de la secretaria de la Política, Paola Pabón. Ella debía consultarles sobre la designación de gobernadores. Pero ella nunca lo hizo.CMP