Irina Karamanos, una primera dama feminista que rompe moldes

  Mundo

Irina Karamanos, una primera dama feminista que rompe moldes

Ella es la esposa de Gabriel Boric, que este viernes 11 de marzo asume la presidencia de Chile, y quien le dará un giro a este cargo.  

Irina Karamanos,
  Irina Karamanos junto al presidente electo de Chile, Gabriel Boric (d),, mientras saluda algunos simpatizantes. Alberto Valdésefe

Hillary Clinton en EE.UU.; Cristina Fernández de Kirchner en Argentina y Xiomara Castro en Honduras son algunas de las primeras damas de América que se involucraron en política, un club al que esta semana se sumará la chilena Irina Karamanos, la primera activista feminista en el cargo.

Su intención de ‘reformular’ esta posición, hasta ahora relegada a funciones institucionales acotadas o de acompañamiento del mandatario, ha despertado grandes expectativas sobre cuál será su rol durante el mandato de su pareja, el izquierdista Gabriel Boric.

30e83be3517c52d860653cad8d56e38660ff0b7f

Chile se alista para la era Boric con el inicio del traspaso de poder

Leer más

Licenciada en Antropología y Ciencias de la Educación en la Universidad de Heidelberg (Alemania), Karamanos explicó en enero que su intención era “adaptar el cargo a los tiempos, darle un giro más contemporáneo y despersonalizarlo, cambiando la relación entre el poder y las mujeres que hacen política”.

Para ello se centrará en temas como ‘la juventud trans’ o ‘la infancia migrante’, según anticipó la futura primera dama, que también ha estudiado artes visuales, gestión cultural, derechos lingüísticos y formación ciudadana.

“Resulta muy interesante y novedoso que un puesto con tanto significado en la región quiera ser reivindicado para que la mujer tenga otro valor más allá del acompañante o ‘pareja de’”, señaló Carolina Barry, académica argentina de la Universidad Nacional Tres de Febrero y experta en primeras damas.

En América Latina, este cargo solo está institucionalizado y legislado en República Dominicana, agregó, por lo que es completamente ‘factible’ que en el resto de países “se pueda adaptar la realidad contemporánea y al ímpetu feminista que está experimentando la región”. La semilla la plantó Hillary Clinton cuando en la década de 1990 decidió intervenir en temas relacionados con el área de Salud.

Esto “desató una crisis que finalmente se solucionó determinando que la pareja del presidente tendría un rol de funcionario público sin sueldo, como un voluntariado”, detalló Barry, también integrante de la Red de Politólogas.

Según la doctora en Ciencia Política de la Universidad de Hamburgo y experta en Género, Carolina Guerrero, en América Latina ha habido “una ola de primeras damas que, tras dejar el cargo, decidieron presentarse a elecciones populares”. El fenómeno comenzó en Uruguay en 1999 con Julia Pou, esposa del mandatario Luis Alberto Lacalle (1990-1995), que logró sacar un escaño en el Senado, recordó.

Chile

Chile celebra el 8M a días del primer Gobierno feminista de su historia

Leer más

Algunas de ellas escalaron a lo más alto, como la exvicepresidenta de República Dominicana Margarita Cedeño (2012-2020), la actual presidenta de Honduras, Xiomara Castro, o la exmandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015). Ellas han roto los esquemas.

Líder del Frente Feminista de su formación, Convergencia Social (CS) -al que también pertenece Boric-, Irina Karamanos es una de las primeras damas de la región que es “feminista desde su raíz, puesto que ya pertenecía al movimiento mucho antes de ser primera dama”, agregó Carolina Guerrero. El hecho de que Chile vaya a tener una primera dama feminista va en consonancia con el hecho de que Boric tenga el primer gabinete con más mujeres que hombres de América. Representa un moméntum que está viviendo la región”, señaló Guerrero.