
Con las manos vacias
Definición. Atlético Nacional (10 puntos) y Colo Colo (8) van a octavos, Bolívar (8) irá a la Sudamericana y Delfín (7) terminó último.
La primera aventura copera del Delfín terminó con un sabor amargo. La derrota ante Bolívar de La Paz lo dejó con las manos vacías, eliminado hasta de la posibilidad de jugar Copa Sudamericana.
Más allá del resultado, el pesar quedó por el desarrollo del partido. El subcampeón ecuatoriano podía vivir la noche más importante de su historia metiéndose en los octavos de final de la Copa Libertadores. Pero nunca jugó a ganar.
La coyuntura le pesó demasiado. Salió con mucho recaudo al estadio Hernando Siles de La Paz. La prioridad para Fabián Bustos fue cuidar su portería hasta que aparezca el momento justo para atacar.
Pero no tuvo tiempo para desarrollar su estrategia porque, apenas a los 12 minutos, Bolívar se puso en ventaja con un golazo de Juan Callejón.
Si bien Delfín trató de responder, la propuesta conservadora de Bustos hizo que el equipo se vea limitado. Mantener el orden en las líneas se volvió el objetivo principal.
Y en consecuencia, el cuadro boliviano mantuvo la pelota y estuvo cerca de anotar un segundo gol, cuando Juan Fierro estrelló el balón en el poste.
En el papel, las cosas debían cambiar en el segundo tiempo con los ajustes de Bustos.
Si bien en la primera jugada hubo esperanza, cuando Garcés remató al poste, el juego se derrumbó de inmediato.
En la respuesta a ese poste, Bolívar marcó el segundo. Henry Cangá retrocedió un balón y lo dejó servido para que, entre tres delanteros rivales, hagan la jugada para el gol.
La misión se volvió casi imposible. La única luz apareció cuando Delfín descontó con gol en contra de Ronald Raldes.
Así, al cuadro ecuatoriano le bastaba un gol para por lo menos llegar a la Sudamericana.
Sin embargo, no fue capaz de dominar. Adelantó las líneas y puso varios hombres en cancha rival. Bolívar, en contra, fue muy inteligente para aprovechar los espacios y generar, al menos, cinco oportunidades para liquidar. Falló al definir.
La expulsión de Luis Chicaiza mermó más las posibilidades de un Delfín entregado y que despertó solo en los últimos minutos, dando sustos y dejando ese sabor amargo de que pudo haber conseguido algo más si se lo hubiera propuesto.