Eco. Daniela Aguirre durante su detención en Guanajuato, el 21 de abril.

‘Lady 100 Pesos’, del escandalo a Playboy

“Todos tenemos un espíritu voyerista y nos gusta ver a alguien en una situación comprometida. Y más aún si se trata de una persona poderosa”, explica Raúl Trejo, doctor en Sociología de la UNAM. Señala también: “La sociedad de masas elige a pequeños íd

No cualquiera puede ser una buena ‘lady’. Para triunfar con ese apodo en México son necesarias dos cosas: creerse por encima de la ley y que haya una cámara de vídeo. Así conducir ebria, golpear a un policía e insultarlo, intentar sobornarlo con 100 pesos o arrojar basura donde está prohibido, pasa de ser un acto deplorable al trampolín de la fama. La última ha batido los récords de éxito con un vídeo difundido por las redes sociales. La llamada ‘Lady 100 Pesos’, que conducía borracha e intentó pagar una mordida, tiene todas las papeletas para ser la próxima portada de Playboy (ya le hizo la propuesta) y para hoy ha convocado una firma de autógrafos. Bienvenidos al universo ‘ladies’ mexicano.

“El nombre parte de un prejuicio social o de un resentimiento de clase. El hecho de que las llamen ‘ladies’ es porque las asocian a personas de clase alta con poder y le da un toque irónico”, explica Mariluz Garay, profesora de Comunicación en la Universidad Autónoma de México (UNAM). Añade que el éxito de estos vídeos es que mucha gente “encuentra placer en ver a los ricos, que creen que pueden saltarse la ley, haciendo el ridículo”.

Estos vídeos se exprimen en las redes sociales y pueden ser lo más comentado durante días. El más destacado de ellos (que dio origen a una serie cada vez más habitual) lo protagonizó la hija del director de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en abril de 2013. Enseguida encontraron un nombre: ‘Lady Profeco’. Andrea Benítez entró a un restaurante de moda de la capital mexicana y exigió una mesa, no quería esperar su turno. Como ella consideró que le habían dado un “pésimo servicio”, movilizó a los funcionarios del organismo público en el que trabajaba su padre y acabaron clausurando el local. Lo ocurrido desató tal indignación que el Gobierno tuvo que anunciar una investigación. Humberto Benítez renunció como director de la institución.

En 2011 dos mujeres de uno de los barrios más acomodados de Ciudad de México habían insultado y vejado a un policía que las había detenido por un accidente de tráfico. Las ‘Ladies de Polanco’ golpearon a un oficial y despotricaron contra él: “¡Pinche p... de m... Chinga a tu madre, pinche asalariado!”, espetó una de ellas. El vídeo en YouTube tiene casi un millón y medio de reproducciones.

“Todos tenemos un espíritu voyerista y nos gusta ver a alguien en una situación comprometida. Y más aún si se trata de una persona poderosa”, explica Raúl Trejo, doctor en Sociología de la UNAM. Señala también: “La sociedad de masas elige a pequeños ídolos a los que adjudica 15 minutos de fama y destacan solo porque resultan curiosos, grotescos. Pero es algo efímero”.

El último caso es el de Daniela Aguirre, ‘Lady 100 Pesos’. La joven de 18 años conducía ebria una camioneta cara en Guanajuato y la policía la detuvo después de chocar hasta dos veces contra otros autos. Buscando escapar intentó sobornar a un policía con un billete de 100 pesos, unos seis dólares. Acabó arrestada y tuvo que pagar una fianza de 1.500 pesos. En menos de una semana consiguió, además de llamar la atención de Playboy, más de dos millones de reproducciones en YouTube y un corrido.

Como una manera de criticar este fenómeno fan hacia las ‘ladies’, el miércoles se forzó la tendencia de ‘Lady Matemáticas’. Una joven, Olga Medrano, que destacó por ganar una medalla de oro en la Olimpiada Europea de Matemáticas. Los tuiteros crearon un hashtag para reivindicar otros valores. Pero el morbo y el placer de ver a una chica bien en apuros no ha sido superado (“ni lo será”, apuntan los expertos) por un premio académico.