
‘Enroscados’ desde hace mas de 20 anos
Ocurría en diciembre. Cada Navidad, Celeste y Matilde Noboa llegaban con sus esposos a visitar a su madre y tres hermanas solteras en la 13 y Camilo Destruge.
Ocurría en diciembre. Cada Navidad, Celeste y Matilde Noboa llegaban con sus esposos a visitar a su madre y tres hermanas solteras en la 13 y Camilo Destruge.
Ahora, más de 20 años después, la cita familiar se cumple en enero, con el Día de Reyes, cuando los hijos de todas ellas comparten la tradicional rosca con chocolate.
Celeste, quien era la mayor, siempre fue el motor de la familia. Animaba, organizaba, delegaba responsabilidades...
Esta actitud entusiasta contagió a sus hermanas menores, quienes pese a que ella no está desde hace ocho años, mantienen viva la tradición y, de forma infalible, se reúnen para vivir intensamente el fin de las Navidades, todos los 6 de enero.
Es una reunión con historia. Cuando la familia creció, a Celeste se le ocurrió hacer que los más pequeños representen el pesebre. Los disfrazaba a todos y quedaba un nacimiento viviente completo: San José, la Virgen, pastores, angelitos y, por supuesto, el Niño Dios.
Era una manera, la suya, de instar a la familia a vivir el verdadero espíritu navideño, el de la unión familiar.
La mañana del pasado 6 de enero, Lilian Chin y su esposo Luis Franco apuraban en el Unipark la compra de varias roscas de reyes. “Son para la noche”, comentó ella emocionada. Lilian es hermana por parte de madre de Celeste y ahora es ella quien funge de anfitriona en la cita anual.
A las 20:00 de ese día, en una de las manzanas de Samanes 4, en casa de Lilian tenía lugar, una vez más, la reunión que nunca dejó de ser. Allí, su familia y las de sus hermanas Matilde, Katty y Maritza degustaron el tradicional dulce.
“Aquí faltan”, reconoció en la sala. En la mañana había previsto la presencia de al menos 30 personas, pero hubo 24.
La tradición arranca desde el inicio mismo de la novena, con los personajes del nacimiento protagonizados por los pequeños de cada familia.
Luego, la noche de cada 6 de enero empieza con una oración de agradecimiento y continúa con la degustación del dulce. Luego realizan la sobremesa, con anécdotas, en una cita que dura unas dos horas.
La familia intenta reunirse también por cumpleaños, al menos una vez al mes. Lo importante, dicen, es no dejar que se disipe la unión a la que Celeste echó fuertes raíces.
Según la tradición cristiana, la fiesta de los tres Reyes Magos que llegaron a visitar al Niño al pesebre, llevándole regalos de incienso, oro y mirra, recuerda la epifanía.
En varios países del mundo, como en España, se trata de un día festivo, en el que los niños reciben regalos al levantarse de la cama.
Y aunque en nuestro país los regalos se entregan en Nochebuena, compartir una rosca en el hogar con allegados o charlando entre compañeros de trabajo en una cafetería es ya una costumbre para quienes viven en la ciudad.