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“No soy loco para quedarme detenido”

No pidió el indulto, pero tampoco lo rechazó. Antes de recibir el perdón presidencial, que lo alejó definitivamente de prisión, el mayor Fidel Araujo dice que vivió en incertidumbre. Ayer fue a recuperar su celular en la Fiscalía y luego, a buscar trabajo.
¿Cómo fue su detención la tarde del lunes?
Para mí era un día normal. Bajé a almorzar en el centro comercial del Valle de los Chillos y luego entré a un almacén de ropa de montaña. Cuando salí, me esperaban ocho o 10 agentes con la boleta de detención.
¿Pero usted ya esperaba eso?
Pensé que la acción extraordinaria de protección frenaba eso. Aunque no lo descartaba, fue una sorpresa que me detengan.
¿Luego qué pasó?
El procedimiento normal: examen médico, toma de huellas, fotos de frente y perfil... Todo es muy degradante.
¿Qué sintió cuándo fue detenido? ¿Cómo fue?
Cierta tranquilidad, porque iba a la cárcel 4. Fui llevado a la unidad del sector, luego a Flagrancia para la toma de huellas. En el trayecto a la cárcel 4 cambió el rumbo. Recibieron disposiciones para cambiar de vehículo a un patrullero en la UPC de la avenida Occidental. Cambiaron los custodios, ahora tenía uniformados. En el camino, el patrullero se detuvo porque le dispusieron ir al Centro de Detención Provisional (CDP).
¿Y llegó allá?
Camino al Inca recibieron otra orden: tampoco podía ir ahí porque la ministra de Justicia, Ledy Zúñiga, me esperaba en otra entrada.
¿Usted habló con ella?
Me explicó el decreto, las atribuciones del presidente: que podía dar el indulto de oficio sin que lo pida la persona.
¿Usted no lo pidió?
Jamás, porque no soy culpable. Ellos saben que soy inocente. La ministra me explicó y dijo: “Usted no va a pedir disculpas ni el indulto, el presidente legalmente le está dando”. No soy loco para quedarme detenido y decir “no quiero”. Eso tampoco.
¿Qué pensó en la detención?
Fue tenaz. Lo más fuerte de los cinco años, fue duro. Calculaba el tiempo que debía estar en prisión, iba contando.
¿Y al ser liberado?
Creo que es un mensaje a los administradores de justicia: que ni siquiera deben cometer errores inducidos. Me ratifico en lo que siempre dije, creo en la justicia. Ciertos administradores han actuado mal en mi caso, dejando a un lado las leyes. El presidente, frente a esa barbaridad, tuvo que llevar adelante el indulto.
¿Cree que los medios contribuyeron al exponer su caso?
Cómo no voy a tener admiración y cariño con los comunicadores sociales. Obviamente no son todos, pero la mayoría es gente convencida. Los medios han actuado objetivamente, se dieron cuenta que de la otra parte estaban forzando las leyes.