Sin injerencias en la justicia
La injerencia en la administración de justicia, representa una obstrucción que debilita la actuación independiente de la Fiscalía. Los ecuatorianos queremos ver por lo menos en los últimos días de mandato, que las aguas corran por sus respectivos cauces, que cada función del Estado se limite a su reducto. Dejemos que el exministro Mosquera en su legítimo derecho a la defensa y respetando el debido proceso, manifieste a la justicia por qué concepto recibió un millón de dólares y por qué, de ese millón, entregó 80.000 a un amigo suyo.
Que Dios ilumine al nuevo fiscal general y le dé suficiente sabiduría y entereza para ejercer el difícil cargo.
Econ. Ángel Campoverde