Actualidad

Los golpes al narcotrafico

89 toneladas incautadas en este año corresponden al tráfico a gran escala.

Los golpes al narcotráfico

A veinte días de concluir el 2016, la Dirección Nacional de Antinarcóticos podría superar las 102 toneladas de drogas que (hasta el sábado) se ha incautado a escala nacional durante este año, ubicándose como el más histórico en lo que respecta a confiscación de estupefacientes.

A decir del ministro del Interior, Diego Fuentes, lo de ‘Avalancha’ (operativo en el que se decomisaron 11,8 toneladas de cocaína) solo fue “un mensaje de contundencia para las organizaciones del narcotráfico”.

Para las próximas semanas, las autoridades tienen previsto ejecutar más intervenciones de esa magnitud, principalmente en los puertos y aeropuertos del país. “No vamos a permitir que estas redes de antisociales burlen los controles. Estamos dispuestos a reforzar esfuerzos para neutralizar estas exportaciones ilícitas”, sentenció el funcionario.

Según Fuentes, ‘de a poco’ la Policía Nacional ha logrado determinar cómo operan las redes de narcotráfico a gran escala para exportar droga desde nuestro país. “Estamos determinando cómo están usando estos contenedores”, detalló el ministro.

Y es que la mayoría de las incautaciones han ocurrido en los puertos, particularmente el de Guayaquil, y en altamar.

Entre el 4 y 9 de diciembre, las autoridades revelaron la detección de más de 16 toneladas de cocaína que iban a ser exportadas desde el puerto de Contecon, en la urbe porteña, mezcladas con cargamento aparentemente lícito.

En la primera intervención, fue la insistencia de un perro de la Unidad Canina de la Zona 8 la que generó el hallazgo de 7,4 toneladas de alcaloide que estaban mezcladas con harina de camarón y que iban a ser exportadas a Honduras.

A menos de una semana, un segundo hallazgo se produjo en el puerto marítimo, en cuatro contenedores que almacenaban 3.200 sacos de sal en grano que tenían como destino Bélgica. La prueba de campo determinó que 474 estaban mezclados con cocaína. Cada uno tenía un peso aproximado de 25 kilos, dando un total de 11,85 toneladas de droga.

En ambos casos, las investigaciones iniciaron con la revisión de los documentos de la carga, revelando que detrás había empresas de fachada.