El Gobierno interviene al colegio Montufar

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El Gobierno interviene al colegio Montufar

Elecciones. Alejandro Domínguez ocupaba el cargo interino en el organismo por Napout. Ayer en los sufragios fue respaldado.

Ellos exigen ser escuchados. Los estudiantes del colegio Montúfar, ubicado en el centro de Quito, protagonizaron la segunda jornada de protestas. Y, otra vez, terminaron en enfrentamientos con la policía.

Los alumnos insisten en que se revise la reubicación de 16 maestros del plantel en otras unidades educativas. El Gobierno, en cambio, suspendió las clases en el colegio.

El día empezó con una protesta pacífica. Los estudiantes sacaron sus pupitres y exhibieron carteles: “No es un delito defender nuestra educación”, decía uno de ellos.

Sin embargo, cerca de las 11:00, un grupo rompió, usando un pesado tronco de madera, la puerta principal que había sido clausurada.

Entonces, la protesta se tornó violenta. Eran las 12:40 cuando decenas de estudiantes se volcaron a las calles Upano y Napo, frente al colegio, para enfrentarse con la policía. Los uniformados estaban listos para responder, cargaban su equipo completo: casco, tolete y escudo.

Desde un carro antimotines, los uniformados intentaban dispersar a los manifestantes que rompían el filo de las veredas porque se quedaban sin ‘municiones’ para arrojar contra el pesado vehículo.

Como sucedió el lunes, la policía arrojó gas lacrimógeno hacia los jóvenes. Ellos seguían arrojando piedras e ingresaron al plantel para evitar ser detenidos. No les sirvió: hubo 20 personas retenidas, de ellos 14 son menores de edad.

Un policía fue herido en el rostro cuando un grupo de agentes intentó ingresar a la institución educativa por la puerta de la calle Napo.

Más temprano, el Gobierno hizo un mea culpa por las protestas. “Los profesores no están separados de sus cargos, sino que fueron reasignados a otros lugares. Fue un error el no informar a los estudiantes”, reconoció Wilson Ortega, viceministro de Educación.

Según él, la reubicación responde a la implementación de un sistema de sectorización. Es decir, que los docentes trabajarán en un área cercana a su domicilio para disminuir el gasto de transporte y el tiempo de traslado.

Gonzalo Criollo, presidente del consejo estudiantil del Montúfar, reiteró que los motivos de la reubicación no estaban claros. “Mantenemos firme nuestra voz y nos mantendremos en protesta pacífica hasta que vuelvan los profesores” dijo.

Pero el Ministerio tomó una medida extrema para recuperar el control. “Dado el grado de violencia y por seguridad de los verdaderos estudiantes, se suspenden las clases en el Montúfar”, informó el ministro de Educación, Augusto Espinosa.

La institución educativa, además, será intervenida integralmente. MG/ER