Gigantes contra la sed

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Gigantes contra la sed

Con vidrio fusionado al acero se construyen tanques elevados para dotar de agua a las áreas periféricas de Guayaquil

Para construir este tipo de tanques se requiere de una cuadrilla de 8 instaladores.

Cuando escuchamos hablar sobre barrios marginales o asentamientos irregulares, lo último que nos viene a la mente es infraestructura moderna, o uso y aplicación de nuevas tecnologías. Pero a veces los paradigmas se rompen. Allá en lo más agreste y profundo de Guayaquil se están construyendo grandes tanques para la reserva y distribución de agua potable con un material novedoso en el país y que se caracteriza por su alta resistencia a la corrosión: el acero vitrofusionado.

Se trata de láminas de acero forradas con vidrio, que se están empleando para fabricar estos grandes cilindros (algunos de hasta 8 metros de altura por 30 metros de diámetro), las cuales se ensamblan con ayuda de pernos especiales y se sellan con un silicón flexible. La base de estos tanques son lozas de hasta 30 cm de grosor de un hormigón de gran resistencia.

Los recipientes con acero vitrificado mantienen en mejores condiciones el agua y requieren de menor mantenimiento y limpieza que los que son hechos con otros materiales, afirma Víctor Rizzo, director de Supervisión de Proyectos de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (Emapag-EP).

Son cuatro los nuevos tanques que Emapag-EP construye sobre cerros o polvorientas lomas para dar agua a los barrios y cooperativas aledañas como: Ciudad Victoria, El Cordón, Sergio Toral I y II, Hogar de Cristo, Francisco Urrutia, Socio Vivienda 2, Monte Sinaí, Voluntad de Dios, Trinidad de Dios, María I y II. En total son 92.000 personas las que dejarán de abastecerse por tanqueros, gracias a un préstamo de $ 17,7 millones otorgado por el Banco del Estado a Emapag.

Claro que los tanques no operan solos. Grandes acueductos, cámaras y máquinas de bombeo, a través de los cuales se alimentan los reservorios, son parte del proyecto y se construyen paralelamente para, desde allí, distribuir el líquido a los residentes vecinos a través de redes domiciliarias.

Artemires Vera, representante de Hidalgo & Hidalgo, contratista de uno de los dos tanques con capacidad para 5.000 m³ que se construyen en Monte Sinaí, dice que las láminas de acero inoxidable que están utilizando son de procedencia inglesa y que un equipo de ocho instaladores las ensamblan en forma rápida al inicio del montaje, pero que este ritmo va bajando a medida que se va ganando en altura.

Este reservorio tendrá un domo por techo, ligeramente separado del cilindro, para la entrada y salida del aire. El recipiente estará listo a fines de julio, junto con el que se edifica en una loma aledaña (para 4.000 m³), a cargo de la empresa Eseico.

Los otros dos tanques, casi de las mismas dimensiones, se hacen en Socio Vivienda y en la cooperativa Sergio Toral, pero estarán listos en fechas posteriores.

Pablo Álvarez, fabricante de plantas desmontables para tratamiento de agua, reconoce que el acero vitrofusionado es un buen material para reservas de agua y alimentos, pero su costo es más alto. Este especialista en Administración de Empresas y Gestión de Calidad, dice que él prefiere trabajar con acero naval o acero inoxidable A-34 para sus plantas, pues además de ser materiales más económicos, brindan los mismos beneficios que el acero vitrificado.

En todo caso, el costo de los tanques y nuevos acueductos que se están construyendo en la periferia será amortizado a las planillas de consumo, algo que no va a ser un problema, pues la gente de esas barriadas paga hoy hasta $ 2 por un tanque de 55 galones, mientras que Interagua, la operadora del servicio, cobra solo $ 0,40 por metro cúbico (264 galones).

Fidel Valdiviezo, jefe de Gestión Comunitaria de Interagua, indicó que los moradores de estas zonas esperan impacientes el inicio de la operación del nuevo sistema. “Es una situación provechosa desde todo punto de vista: tener agua las 24 horas es lo que más les contenta”.

VOCES

Ing. Víctor Rizzo, Emapag-ep

Estos tanques son más saludables, mantienen mejor el agua y también tienen menos filtraciones que el tanque de cemento.

Pablo Álvarez, empresa Intal

Es una tecnología muy interesante, pero yo trabajo con acero naval, que también es un material de alta resistencia a los casos de salinidad que hay en la costa.

Fidel Valdiviezo, Interagua

Cuando el sistema opere, la gente verá los beneficios. Uno de ellos es que el metro cúbico de agua que vendemos es uno de los más baratos del país.

En varios frentes

Obras son parte del proyecto llamado Quinto Acueducto

Los tanques elevados que se construyen en zonas periféricas del noroeste de Guayaquil son parte del proyecto denominado Quinto Acueducto, el cual está formado por una red de tuberías principales que partirán desde la planta de tratamiento La Toma (km 26 de la vía a Daule).

La Emapag ha previsto, con las tuberías del Quinto Acueducto, cubrir el servicio en asentamientos poblacionales irregulares consolidados y en plan de consolidación, así como en sectores donde se desarrollan procesos formales de urbanización, dijo Víctor Rizzo, director de Supervisión de Proyectos de Emapag.

Dentro de los segmentos del nuevo acueducto se encuentra el llamado ‘Tercer Tramo’, entre Ciudad Victoria y Socio Vivienda 2. En el plan de este tramo del acueducto se construyen dos tanques de almacenamiento: uno situado en el sector de Sergio Toral y el segundo en Socio Vivienda.

También forma parte del plan la construcción del Cuarto Tramo del Acueducto, para dotar del servicio al sector del hospital Monte Sinaí y a nuevas urbanizaciones como María 1, María 2 y áreas aledañas. Al final del tramo se han previsto dos reservas, una baja abastecida a gravedad desde el ducto y una más alta que se alimentará desde una estación de bombeo ubicada en la parte baja.