Quito. Los 11 detenidos fueron llevados al sitio donde se registró la audiencia de flagrancia.

Extorsion en la carcel con ayuda de la psicologa

Pases. La ministra Ledy Zúñiga informó que dispuso que el teniente implicado en la venta de pases vaya del CDP a la cárcel 4.

Si querían tranquilidad tenían que pagar. Los presos del Centro de Detención Provisional (CDP), en el norte de Quito, eran víctimas de extorsión por parte de sus compañeros de encierro.

La psicóloga y un agente de seguridad penitenciaria actuaron como ‘facilitadores’.

¿Cuál era su participación? Ambos permitían o daban beneficios a los implicados para controlar ciertas áreas del centro carcelario y amedrentar a los privados de la libertad.

¿Qué papel cumplía la psicóloga? En lugar de fomentar la rehabilitación, ella lideraba estrategias para infundir miedo en las víctimas. Según la ministra de Justicia, Ledy Zúñiga, la funcionaria les hablaba del supuesto poder que tenían los extorsionadores.

Los amedrentaba y conseguía que los familiares depositaran entre 50 y 1.000 dólares para cuidar de ellos. A cambio del pago, esta red ofrecía no atentar contra la vida de los detenidos.

Los ahora acusados, en cambio, ingresaban a las celdas y agredían a sus víctimas gracias a las facilidades que les daba el agente penitenciario.

Además de los dos funcionarios, en seis allanamientos fueron detenidos cuatro familiares de cinco privados de la libertad. En sus cuentas se depositaba el dinero de la extorsión.

Los agresores integraban una agrupación denominada ‘Los Cachos’. Pertenecían a la desaparecida banda de los ‘María Luisa’, que operaba en los mercados del centro de Quito.

La investigación fue impulsada por la Unidad de Inteligencia Penitenciaria. Inició hace dos meses por las denuncias de los detenidos y sus familiares. Ramiro Mantilla, director de Operaciones de la Policía, informó que unos 1.500 agentes resguardan la seguridad externa de los centros.