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“Si existiera un registro, no habría que esperar 10 años por el censo”

ENTREVISTA. Uno de los principales acontecimientos del 2020 en Ecuador será el VIII Censo de Población y VII de Vivienda. Mientras actualiza la cartografía para el efecto, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) ya realizó el 24 de noviembre pasado un ensayo en tres cantones.

GAUDENCIO ZURITA
Zurita es catedrático de la Escuela Superior Politécnica del Litoral.Carlos Yagual

Hay dos formas de conocer sobre los censos en Ecuador: una es buscar la documentación publicada sobre el tema a través de los años; la otra es dialogar con Gaudencio Zurita, magíster en Matemáticas, creador de la carrera de Estadística de la Espol y exdirector del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Esa es, al menos, la impresión que queda luego de escuchar a quien dirigió el proceso de 1990, citar datos desde los primeros censos a los recientes, recordar por qué esto es importante para el país y qué esperar del que habrá en 2020.

- Tal vez parezca una obviedad o cosa menor, pero quiero empezar preguntándole qué es un censo y por qué es importante.

- No es menor cosa. El censo es un poco más de lo que el gran público piensa. Hay algunos mitos equívocos respecto a qué es. El primero es que se cree que solo se cuentan personas, y el segundo es que se cree que el empadronamiento censal lo es todo. En realidad, se cuentan personas el día del empadronamiento, y este es como un día cumbre, porque en realidad antes de ese día ocurren cuestiones fuera de lo ordinario. Fundamentalmente ocurre el pre-censo de vivienda y la actualización cartográfica. Sin eso no se puede llegar a las casas el día del empadronamiento. Y después del empadronamiento ocurre que ese dato que se ha captado en el terreno, se convierte en información a través de un procesamiento, a través de todo el análisis que se da de esas variables. Entonces ¿qué es un censo? El censo es un operativo estadístico que exhaustivamente cuenta a la población, su ubicación espacial, es decir geográfica, y algunas variables socioeconómicas de relevancia en el momento.

- ¿Por qué “en el momento”?

- Es importante lo de “en el momento” porque si nos remitimos a la época de los censos modernos, por ejemplo en 1950, se investigaba si las personas tenían zapatos o no, si las personas dormían en camas o no. Y los resultados de eso... ¡Imagínese!: en 1950 apenas el 50 % de las personas usaban zapatos; el 10 %, un remedo de zapatos, que eran alpargatas; y el resto eran descalzos...

- Los contextos históricos...

- No solo contextos históricos: lo que es una realidad social. Usted verá que en este momento no se le va a ocurrir a un diseñador de un cuestionario censal preguntar si la gente usa zapatos o no. Pero mire cómo cambian las cosas, la importancia de las variables; en este momento se está ensayando, en el censo 2020, averiguar características de mascotas o la cuestión de género. Hay un contexto histórico y hay que mantener lo que es la realidad de cada país, al mismo tiempo que hay ciertas preguntas que permiten comparar nuestra realidad con la de los otros países.

Según el Censo de Villalonga de 1777, había un 63 % de población indígena y un 25% blanca. Es decir que el mestizaje, que hoy en el país es del 80 %, no había empezado.

Al respecto, Zurita califica como un éxito el que Ecuador haya mantenido los censos en años terminados en cero como un patrón, con excepción del de 1974. También aporta datos curiosos, como que el llamado Censo de Villalonga, efectuado por España en 1777, determinó que había 430.000 habitantes en lo que hoy es Ecuador; cuando dos siglos antes, a la llegada de los españoles, se estimaba un millón. “Es decir, en 100 o 200 años, más del 50 % había perecido por el exceso de trabajo y las enfermedades que vinieron de Europa”, acota.

- Usted fue invitado como observador en el censo experimental del mes pasado. ¿Qué opina del número y tipo de preguntas?

- A veces creo que se está ahondando mucho en las preguntas. Yo veo grande ese cuestionario, frondoso. Pero la gente ese domingo va a estar para el censo, y la carga censal, es decir el numero de lugares que tienen que visitar los empadronadores, se ha disminuido a 10. A pesar de que es una boleta grande, lo que se pregunta es relevante. Observé ciertas fallas en la redacción y ciertos fallos que me trajeron alguna aprehensión, como preguntar el número de cédula, eso deja expuesta a la persona.

- Una catedrática de Estadística de la Espol me decía que si hubiera algunos registros administrativos, sería posible conocer datos importantes sin tener que preguntarlos en un censo.

- Piense en lo siguiente: usted no se va a acordar, pero aquí el Municipio lo autorizaba para moverse de una casa a otra. Tenía que hacerlo bajo ciertas condiciones. Eso no hay ahora. Si existiera, usted no tendría que hacer ningún tipo de censo de vivienda, porque no solamente que usted sabría cuántos movimientos hay, sino el tipo de vivienda al que se muda.

- En Guayaquil sabemos que mucha gente se ha mudado a Durán, Samborondón (La Puntilla) o Daule (La Aurora), pero no hay cifras sobre eso. ¿Sin el censo no hay forma de saberlo?

- No hay forma de saberlo. Usted verá que en el cuestionario hay preguntas como “¿Dónde vivía hace 5 años?”, o “¿Dónde trabajaba?”. Las bases de datos no importa quién las tenga, mientras sean compatibles. Aquí sabremos quién es tal persona, los tamaños de los hogares. Pero si existiera un control, no tendríamos que esperar 10 años para saber nuestra realidad.

El censo nos vuelve ricos en información y quizá nos desespere detectar todos los problemas que existen, pero es necesario conocerlos para corregirlos.

- Usted menciona la pregunta sobre mascotas. ¿La eliminaría?

- Lo de las mascotas va más allá de la satisfacción que da tener una. Si cuenta la cantidad que existe, es un gasto que nunca se ha evaluado. Es un presupuesto en la economía del país que está escondido.

- ¿Qué temas o variables cree que serán importantes por sus resultados para el país?

- Un tema será la cuestión migratoria. Ecuador siempre fue un país de migrantes. Ya en el censo de 2000 se ve que se nos fueron 700.000 personas, pero no se produce un hueco inmenso en la población porque (en Colombia) llegaron los problemas de las FARC. Ecuador es el país que tiene más refugiados en Sudamérica. Y ahora también tenemos gran número de venezolanos. Por eso es que yo temo a este asunto del número de cédula, porque alguien que no esté legalmente en Ecuador no le va a dar ese dato o se va a esconder.

- En la era de piratas informáticos, ¿cree que esos datos puedan terminar en otras manos?

- Es posible que no, pero no hay que facilitarlos, sino que hay que hacerle ver al ciudadano que no hay peligro de que ocurra.

- ¿Qué otro tema considera que debe generarnos expectativas?

- En el censo se va a evaluar el envejecimiento de la población. ¿Eso qué significa? No solo tenemos menos hijos, sino que el promedio de edad se está desplazando, la reproducción está disminuyendo, eso quiere decir que tendremos menos niños y jóvenes, habrá una tendencia que genere cambios en el sistema educativo. Hay muchos ancianos que incidirán en el presupuesto de salud del país, y en el medio, la población económicamente activa que se está encogiendo. Y que vamos a tener menos gente trabajando para personas mayores. Eso le está pasando a Europa, pero Europa tiene países ricos; nosotros no estamos preparados.

El secreto estadístico es vital porque la persona le da la información completa con la seguridad de que su confidencialidad está guardada.