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Tras el escaparate

¿Al visitar una tienda o atelier se ha preguntado alguna vez cuál fue el camino que esa hermosa falda o blusa, que está a punto de comprar, tuvo que recorrer para estar entre sus manos?

Tras el escaparate

¿Al visitar una tienda o atelier se ha preguntado alguna vez cuál fue el camino que esa hermosa falda o blusa, que está a punto de comprar, tuvo que recorrer para estar entre sus manos? Debe saber que esa prenda es parte de una colección de moda elaborada por diseñadores, quienes junto a un equipo multidisciplinario trabajaron por varios meses en la planificación y producción. Labor que se conoce poco.

Según Andrea Chávez, diseñadora de modas de De Prati, la industria textil y el sector de la moda en el país cada vez avanzan como mayor rapidez. Y aunque describe a los ecuatorianos como consumidores tradicionales a los que les cuesta salir de su zona de confort, “hay un grupo que poco a poco está creciendo y se arriesga a probar nuevas opciones”. Por eso, explica que durante el año es necesario para una marca crear varias colecciones, con el objetivo de proporcionar variedad al consumidor. “Nosotros lanzamos cerca de siete anualmente”, comenta.

Para Chávez, el primer paso dentro de este proceso es el estudio de tendencias y análisis del consumidor. Es fundamental asistir a ferias textiles y pasarelas internacionales, de donde se obtiene inspiración y también se adquieren materiales como telas, hilos y botones.

Con la información recolectada, los creativos comienzan a hacer sus bocetos y el ‘fitting’ o medición de la prenda a través de muestras, para saber si se ajusta bien al cuerpo o es incómoda.

Una vez que este paso ya se ha verificado y con la adquisición total de la materia prima, se procede a los cortes, confección y fabricación de los diseños. Proceso que, según Chávez, puede tomarles aproximadamente seis meses, ya que elaboran miles de trajes. Para Andrea Vega, diseñadora de modas independiente, la creación de una colección de su autoría, con cerca de 20 diseños, se demora aproximadamente un mes. Mientras ella corta las telas, las operarias cosen. “Me aseguro de que cada detalle esté bien elaborado”, resalta. Las entrevistadas hacen hincapié en que es estrictamente necesario efectuar el control de calidad para verificar que se cumplieron todos los estándares necesarios en cada prenda.

Lanzamiento ‘a la fama’

Si pensó que tener las piezas completamente elaboradas era el final de este recorrido, se equivocó rotundamente. La publicidad en medios de comunicación, campañas en redes sociales, difusión en blogs y la creación de eventos son actividades fundamentales. Así lo explica Soledad Ponce, gerente sénior de marketing de De Prati, quien destaca que la dinámica de este trabajo incluye la producción de fotos de las piezas confeccionadas, para mostrar la esencia y personalidad de la marca.

Y cuando finalmente la colección llega a las tiendas, se debe analizar también cómo será la exhibición en el escaparate del local, “porque en los maniquíes se coloca lo que esté en tendencia y capte la atención del cliente”, enfatiza Chávez. Las expertas concuerdan en que cada uno de los pasos dentro de este proceso es esencial. Una colección no llegaría a plasmarse con acierto si se esquivara uno de ellos, pues la moda no tiene espacio para errores o segundas oportunidades.

En la zapatería

En el caso de la elaboración de calzado, un detalle diferente es la etapa de prueba antes de la producción. Ellie Menéndez, diseñadora de zapatos especializada en sandalias, explica que ella por una semana utiliza cada diseño para comprobar que sea cómodo, que la tela no pique, no se estire y exista un buen armado en la horma. Lo demás, según Menéndez, es igual a la creación de ropa.