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El Country Club inicia los preparativos de cambio de casa

Tras 83 años de vida el Guayaquil Country Club (GCC) se cambia de casa. Deja Daule para movilizarse a la vía a Samborondón. La mudanza recién empieza; ayer, apenas se colocó la primera piedra de lo que será esta obra que, según su presidente, Xavier C

Cita. Xavier Castro (derecha) fue felicitado por los miembros.

Tras 83 años de vida el Guayaquil Country Club (GCC) se cambia de casa. Deja Daule para movilizarse a la vía a Samborondón. La mudanza recién empieza; ayer, apenas se colocó la primera piedra de lo que será esta obra que, según su presidente, Xavier Castro, estará levantada en su totalidad por el 2020.

El cambio, que responde a la necesidad de sus miembros de tener al Club cerca de donde quedan -la mayoría- de sus residencias, empezará a realizarse en enero próximo.

La obra estará ubicada en el sector de Barranca, situado en línea recta a 1,3 kilómetros de distancia del nuevo colegio Alemán Humboldt (cerca de Ciudad Celeste); y se asentará en 61 hectáreas de las 91 que adquirió el GCC.

Inspirada en el Central Park de Nueva York, uno de los espacios más visitados de Estados Unidos, ya sea por sus museos, áreas verdes o de distracciones, la sede pretende convertirse en un oasis en medio de la ciudad.

Tendrá restaurantes, piscinas, gimnasios, canchas de fútbol y de tenis de arcilla, arena, césped y cemento; pista de salto y adiestramiento con 120 pesebreras para caballos, y hasta una laguna artificial (de 4 hectáreas) en las que se podrá hacer kayac, paddle board y ski acuático.

En las 30 hectáreas restantes, en cambio, se levantará un proyecto urbanístico. “Nuestra finalidad es que decenas de casas, edificios, oficinas y hasta hoteles rodeen al club. Así promoveremos el crecimiento de la zona con espacios recreativos, turísticos y comerciales”.

En el transcurso de estos cuatro años los directivos decidirán qué pasará con la actual sede. “Si requerimos flujo económico posiblemente optaremos por venderla. Eso aún está en veremos”, concluyó.