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Fue asesinado frente a su hijo de seis anos
Un comerciante recibió varios tiros mientras circulaba por el Guasmo Central. Ocurrió cerca del sitio del operativo policial.

Eran cerca de las 21:30 del jueves cuando Érick Bayona Ortiz, de 27 años, y su pequeño hijo de seis recorrían en tricimoto algunas calles de la cooperativa Nueva Granada del Guasmo Central, en el sur de Guayaquil, mientras ofertaban morocho.
De pronto, dos sujetos a bordo de un auto concho de vino pasaron por el lugar y le propinaron -al menos- nueve disparos. Según algunos testigos, los sujetos habrían alejado al menor de su padre para no hacerle daño a él y luego de dispararle se habrían percatado de que era el equivocado, pero esta información no fue confirmada por los agentes de la Dinased.
Después del crimen, el menor habría empezado a llorar y corrió hacia la casa de unos familiares que viven cerca de ahí.
El hecho se registró a varias cuadras del sector conocido como El Pedregal, en donde esa misma noche agentes de Policía, de tránsito y militares iniciaron los operativos multisectoriales con el objetivo de disminuir las muertes violentas y los índices delincuenciales. La alerta ingresó luego de que el grupo de oficiales se dividiera en tres para patrullar otras zonas del Guasmo.
Según la denuncia que puso el padre del fallecido, ellos fueron alertados por su cuñada, quien los llamó a contar lo que había sucedido. “A mi hijo lo mataron por equivocación, ya que él no tenía problemas con nadie y trabajaba honestamente vendiendo morocho en su tricimoto”, dijo Oswaldo Bayona al fiscal de turno.
El coronel Germán Cevallos, jefe de la Unidad de Muertes Violentas de la Zona 8, explicó que ellos, en cambio, manejan a la venganza como una posible motivación del asesinato.
“La víctima no tiene antecedentes penales, pero conocemos que esta persona puede tener algún tipo de relación con otras personas que estaban al margen de la ley y sobre eso vamos a orientar la investigación”, precisó Cevallos.
La mañana de ayer, la esposa de Bayona no salía del estado de shock. La mujer sufrió una crisis de nervios, pues está embarazada y tenía miedo de que el impacto de la noticia le provocara algún problema.
Su hijo resultó ileso, pero cada vez que recordaba las escenas de la muerte de su padre empezaba a llorar. Sus tíos dijeron que necesitará ayuda psicológica para superar la situación, pero que por el momento no cuentan con los recursos necesarios para acudir a un médico, pues Bayona era el sustento de la familia.
Poca colaboración
La tricimoto desapareció
El coronel Cevallos indicó que cuando arribaron al sitio del crimen la tricimoto con la que supuestamente laboraba el fallecido ya no estaba. “Los moradores tratan de ocultar las evidencias para no ayudar a la Policía. Nosotros no sabemos dónde está la tricimoto. No lo saben ni los familiares, ni el vecindario... Eso perjudica para las investigaciones”.