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Un amor intercultural inspiro unas agendas
Su viaje a la interculturalidad inició en 1998, cuando era universitaria. Su grupo de estudio debía realizar trabajos sobre la cultura shuar y su asesor era un descendiente de esta comunidad, con el que viajaron a su tierra, a las playas de Río Upano,

Su viaje a la interculturalidad inició en 1998, cuando era universitaria. Su grupo de estudio debía realizar trabajos sobre la cultura shuar y su asesor era un descendiente de esta comunidad, con el que viajaron a su tierra, a las playas de Río Upano, en Morona Santiago.
Vanessa Jaramillo es ingeniera en diseño gráfico, lojana con residencia en Quito. Hace cuatro años inició un emprendimiento familiar llamado Honrarte, en el que rinde un homenaje a su tierra, al país y a la interculturalidad, de la mano de su mamá y apoyada fundamentalmente en su esposo, el que en 1998 fue su asesor shuar, Santiago Utitiaj Paati.
Antes del emprendimiento, Jaramillo se dedicó al diseño editorial de los textos que se utilizaban en la enseñanza intercultural bilingüe, en el que Utitiaj Paati era profesor.
Con Santiago, antes de ser su esposa, conoció las costumbres de la comunidad shuar y su forma de vida, del cuidado de sus tierras. Le fascinó la manera en que estas personas mantenían sus tradiciones, y la belleza de los paisajes.
Con el diseño editorial se fue empapando de más conocimiento; y el arte que le apasiona, la ilustración, la empezó a aplicar con rostros de niños de diferentes comunidades.
Empezó dibujando a sus hijos Nara, Payar y Kanus, dice. “Con los niños hacíamos libretas como manualidades para regalar. Ellos pintaban las portadas y las regalábamos”, recuerda. A la gente le gustó el detalle y la elaboración de las libretas. “Pinté siete ilustraciones empezando por mis niños y cuando las teníamos pensamos en que podríamos producir libretas. Hicimos 500 y pensé no hacer más, pero a finales del siguiente año ya teníamos pedidos, entonces me motivé a pintar más ilustraciones y hacer un nuevo tiraje”, rememora.
A más de honrar la interculturalidad y la tierra, las libretas y agendas buscan transmitir el cuidado del ambiente, como lo hacen las comunidades, por lo que utilizan materiales cuya producción es responsable con el medioambiente, como papel de caña y cartón prensado.
“Y le incorporamos fibra de chambira, que nos provee la asociación de mujeres Huaorani; así aportamos lo ecológico y ayudamos a la producción de esta comunidad y la vinculamos en lo intercultural”, dice.
Las agendas empezaron a ser comercializadas en ferias ecológicas, de diseño y en línea; además, a nivel nacional, una firma de supermercados las distribuye.
“Lo que buscamos es transmitir un poco la cultura de esas comunidades, que son 15 reconocidas por la Constitución, para que la gente conozca y respete. Ame lo nuestro”. (F)