En Puembo, un trolebús tiene nueva vida con emprendimientos
La iniciativa recuperó un trolebús retirado del sistema de transporte de Quito para acoger los productos de decenas de artesanos de Puembo, en el valle

Artesanías, alimentos, cosméticos y otros productos elaborados por emprendedores de Puembo son parte de la oferta del Mercado Local.
Un cambio de piel
- Un antiguo trolebús retirado del sistema de transporte de Quito fue transformado en un mercado permanente en Puembo, donde decenas de emprendedores locales comercializan sus productos.
- La iniciativa busca impulsar la economía comunitaria y fortalecer el turismo en la parroquia rural.
El pasillo estrecho, los pasamanos metálicos suspendidos del techo y las puertas de entrada y salida conservan la esencia de una unidad de trolebús.
Pero donde antes había filas de asientos, hoy se levantan estanterías de madera repletas de chocolates artesanales, salsas, granolas, cosméticos, peluches inspirados en la fauna ecuatoriana, y recuerdos elaborados por artesanos locales.
Y es que el vehículo que durante más de dos décadas recorrió las calles de Quito, ya no transporta pasajeros. Frente al parque central de Puembo comenzó una segunda vida, convertido en un mercado permanente para los emprendedores de la parroquia.
El espacio forma parte de Mercado Local Ecuador, una iniciativa que desde hace más de un año organiza ferias para impulsar pequeños negocios y que ahora cuenta con un punto fijo de comercialización.
El proyecto reúne actualmente a más de 400 emprendedores, de los cuales cerca del 80% son mujeres, muchas de ellas madres y jefas de hogar.
La historia comenzó con Belén Baquero, fundadora de Mercado Local Ecuador, quien llevaba más de quince años trabajando con emprendedores cuando identificó un problema que se repetía una y otra vez.
“El mayor obstáculo que tienen los emprendedores es la falta de espacios. Muchos intentan crecer por su cuenta, buscando dónde y cómo abrirse un lugar. Mercado Local nació con la idea de crecer juntos, convivir en un mismo espacio y construir un ecosistema que los fortalezca y consolide”, explica.
Un espacio propio
Ese propósito dio origen a las primeras ferias al aire libre organizadas en Puembo, concebidas para ofrecer un punto de encuentro que permitiera a artesanos y pequeños productores generar ingresos de manera constante.
Con el paso de los meses, la iniciativa fue ganando acogida.

Durante la transformación se recuperaron 18 toneladas de acero y se instalaron luminarias LED para optimizar el consumo energético.
Cada semana más visitantes llegaban para adquirir productos orgánicos, artesanías y alimentos. Ese crecimiento llevó a Baquero y a su equipo a pensar en un espacio permanente.
Así nació la idea de recuperar uno de los trolebuses retirados del sistema de transporte de Quito y transformarlo en un mercado fijo, una propuesta que se concretó a través del programa “Una Segunda Vida”, impulsado por la Empresa de Pasajeros del Municipio de Quito y que ha entregado veintiún unidades descartadas a los gobiernos parroquiales para su reconversión.
Para Gabriel Tinajero, presidente del GAD parroquial de Puembo, el proyecto busca no solo dinamizar la economía local, sino también fortalecer el turismo de la parroquia. Explica que el mercado fue concebido pensando en quienes visitan el sector y buscan llevarse un recuerdo elaborado por productores locales.
“Con este proyecto buscamos fortalecer el eje turístico de Puembo. Queríamos que todos los visitantes tengan un lugar atractivo por conocer, donde puedan llevarse un souvenir de la parroquia, elaborado aquí”, señala.
La instalación del trolebús representó uno de los mayores desafíos del proyecto. Baquero recuerda que trasladar el vehículo hasta el parque parecía una tarea imposible.
“Ver al trole volar doce metros sostenido por tres grúas fue impresionante. Incluso tuvimos que suspender el servicio eléctrico en una parte de Puembo para poder instalarlo. Fuimos superando obstáculo tras obstáculo, pero hoy vemos que valió la pena porque este espacio demuestra que es posible innovar y crear oportunidades para toda una comunidad”, afirma.
El interior del vehículo fue completamente adecuado para albergar los productos de los emprendedores. Las antiguas filas de asientos dieron paso a muebles y estanterías fabricados con tableros decorativos donados por Pelíkano, marca que también articuló la participación de otros aliados durante el acondicionamiento del espacio.
"Nosotros tenemos, como marca, un compromiso con el desarrollo de las comunidades y el apoyo a emprendedores", explica Pamela Delgado, jefe de marca de Pelíkano.
Destacar lo propio
El mercado tiene capacidad para albergar entre 70 y 75 emprendimientos de manera permanente y complementará las ferias que ya se realizan en la parroquia.
Entre quienes forman parte del proyecto desde sus inicios está Hipatia Balseca, productora de alimentos orgánicos. Desde hace un año y medio participa cada viernes en las ferias y asegura que la clientela ha ido creciendo de forma constante.
“Todo lo que cultivamos sale de nuestras casas y la gente viene porque sabe que encuentra productos sin químicos y de buena calidad. Es importante que la gente conozca todo lo que Puembo tiene para ofrecer”, comenta.
Otros proyectos en marcha
Las demás unidades del trolebús entregadas por el Municipio también han encontrado una segunda vida o se encuentran en proceso de transformación.
En Pomasqui, por ejemplo, uno de los articulados abrió sus puertas en el parque central de la parroquia convertido en la Troleteca, una biblioteca con área infantil y servicio de préstamo de libros que atiende de viernes a domingo.
Mientras tanto, en la parroquia Atahualpa, ubicada en la Ruta Escondida, otra de las unidades está siendo adaptada para convertirse en un museo que exhibirá la historia de la localidad.