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Diario Expreso Ecuador

Somos resistencia

El poder busca imponer su narrativa, pero la resistencia civil y el pensamiento libre marcan la frontera insuperable frente al autoritarismo

Resistir es comprender que pensar diferente no nos convierte en enemigos, sino en dueños de una mirada distinta, tan válida como las demás.

Resistir es comprender que pensar diferente no nos convierte en enemigos, sino en dueños de una mirada distinta, tan válida como las demás.Generada con IA

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Todo empezó en septiembre del año pasado. Con un video en redes sociales, el entonces secretario de Integridad Pública disparó acusaciones contra este Diario y su empresa editora que hasta ahora no ha podido sostener con pruebas. Defraudación tributaria, lavado de activos, el intento de adueñarse de gran parte de las acciones, una intervención ilegal a la empresa y hasta amenazas a anunciantes para asfixiarla económicamente, poniendo en riesgo la estabilidad de decenas de familias.

¿Qué más puede pasar? De quienes aplican la maldad como su doctrina se puede esperar el peor de los escenarios. Ante este panorama, la resistencia aparece como alternativa. Pero no una resistencia pasiva, como la del muchacho acosado en la escuela o colegio que soporta en silencio los golpes y los insultos de su agresor. Tampoco una que se rebaje al mismo nivel de quien convierte el abuso de poder en política de Estado. Tiene que ser una resistencia inteligente, que entienda que resistir no es solo aguantar, sino también pensar, reflexionar y actuar.

Una que la ejerzan todos quienes se oponen a los relatos prefabricados, a las falsas promesas y a las narrativas acomodadas. Y este tipo de resistencia es entender que oponerse no nos coloca del lado de los malos, sino del lado de quienes creen que existe otro camino, quizá uno mejor. Resistir es comprender que pensar diferente no nos convierte en enemigos, sino en dueños de una mirada distinta, tan válida como las demás; y que el miedo jamás puede convertirse en una herramienta de poder.

La frontera insuperable del pensamiento libre

Mientras no entendamos esto, los espacios de resistencia seguirán siendo necesarios, estén donde estén: en el hogar, en el barrio, en el transporte público, en el grupo de amigos, en las universidades, en los gremios profesionales, en los espacios culturales, en las empresas y, por supuesto, en las redacciones de los medios de comunicación. Aquí también se resiste todos los días: desde la escritura, como instrumento, y desde el pensamiento crítico, como propósito.

Esta es una invitación a la resistencia, como la que ejerce EXPRESO desde hace casi un año. Porque el poder puede hacer lo que quiera, pero lo que no puede, mientras exista resistencia, es decidir también lo que debemos pensar. Y ahí está la frontera que nunca debemos permitirle cruzar.

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