Industriales de Pichincha: la dimisión de su representante abre un debate
Todo gremio tiene el deber de defender sus intereses, pero también de decir aquello que consideran necesario para el país, aunque incomode al poder

Imagen referencial. El sector industrial de Pichincha ha planteado preocupaciones sobre la situación del sector productivo.
El discurso de la ahora expresidenta de los industriales de Pichincha merece una reflexión profunda. No fue una opinión personal expresada a título individual, sino una posición gremial pronunciada en un acto institucional, en representación de un sector productivo que tiene derecho a expresar lo que vive y siente.
Economía y negocios
Tras renuncia de María Paz Jervis, la CIP recalca su carácter “gremial e independiente”
Redacción Digital
No se puede cuestionar a quien afirma que pocas veces ha visto a un sector productivo con tanto temor, si esa es la realidad que perciben sus integrantes.
El temor de un sector productivo
Tampoco se puede cuestionar la defensa de las libertades. La democracia no se fortalece con el silencio frente al control de la información, ni frente a cualquier forma de presión o persecución contra la prensa. Para un país es mucho más costoso que quienes tienen la responsabilidad de hablar decidan callar.
Acomodarse, esconderse o guardar silencio puede resultar más cómodo, pero tiene un precio institucional y social demasiado alto. Llama por eso más la atención la repentina dimisión de la representante gremial.
Economía y negocios
María Paz Jervis deja la CIP tras advertir días antes: “Pocas veces he visto tanto miedo”
Redacción Digital
Las críticas deben ser escuchadas y debatidas, no descalificadas. Un país necesita empresarios que produzcan, trabajadores que progresen, medios que informen y dirigentes gremiales que puedan hablar con libertad. Callar las verdades incómodas no resuelve los problemas: únicamente los hace más profundos.