Mensaje de terror

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Mensaje de terror

La mexicanización de Ecuador por obra del crimen organizado implica mucho más que una comparación semántica. La guerra al Estado acaba de dar un salto que no puede ser subestimado

Rápidas fueron las comparaciones de ayer al vincular la aparición de dos cuerpos colgados en un puente a las formas de actuar del narcotráfico mexicano. Pero mirarse en ese espejo no es solo comparar el horror. Es ver que el mensaje oficial de que las bandas criminales se están disputando el territorio se queda pequeño para lo que está pasando. No solo son ajustes de cuentas. No solo se matan entre ellos. No solo mueren ciudadanos que tuvieron el infortunio de estar cruzados en un mismo lugar y momento que el hampa. No solo es disputa carcelaria. Es terror. Ese mensaje sin palabras colgado de un puente es una advertencia sobre la escalada de la violencia. Es un telegrama para todos los ciudadanos.

Es una declaración de guerra al Estado que amplía los límites de la violencia. Tener clara la connotación de la imagen de dos cuerpos suspendidos en una zona urbana es fundamental para las autoridades, que ya lidian con un enemigo tan poderoso que lleva décadas desafiando gobiernos, países y continentes. O toman nota y reformulan su plan de acción o las consecuencias llegarán a los civiles de a pie. Ser conscientes de la capacidad de sembrar violencia y terror es el primer paso para hacer frente a la nueva etapa.