Editorial | SOS a la Vía a la Costa

Urge imponer horarios de circulación, sancionar el exceso de velocidad, verificar que los contenedores estén bien asegurados

La frecuencia de los accidentes de tránsito en la vía a la costa está creciendo exponencialmente. Ya son rutinarias las volcaduras de camiones y tráileres, los desprendimientos de contenedores y los embotellamientos por choques o porque un vehículo se dañó, entorpeciendo la circulación y generando congestionamientos que han durado hasta ocho horas. En ocasiones, se han producido incidentes en ambos carriles simultáneamente, aislando por completo al sector.

La vía a la costa fue designada “El nuevo Guayaquil” por ser un gran polo de desarrollo habitacional de la ciudad, lo que multiplicó el tráfico vehicular en pocos años. La situación empeoró cuando la vía fue copada por el tráfico pesado que se dirige al puerto de Posorja. Hoy, ambos factores han llevado a su deterioro y su saturación, por no existir rutas alternas que permitan un desfogue. Además, el irrespeto al límite de velocidad incrementa cada vez más el riesgo de accidentes graves.

Ni las autoridades de tránsito ni las municipales han tomado acciones correctivas. Urge imponer horarios de circulación, sancionar el exceso de velocidad, verificar que los contenedores estén bien asegurados a los tráileres y que se circule por los carriles correspondientes. Deben actuar ya, antes de que ocurra una tragedia de grandes proporciones y se deteriore aún más la calidad de vida de los moradores de la zona.