Editorial | Presidente, asuma

Con tres años y medio de gestión a la vista, el primer mandatario debe pensar en asumir ya, a plenitud, la Presidencia

Año y medio de gestión tras la muerte cruzada y casi ocho meses desde que ganó la Presidencia para un periodo completo son más de dos años de administración en los que el presidente de la República ha demostrado estar desconectado de la realidad nacional. Un plan Fénix sin grandes efectos en la vida cotidiana de las personas; los pacientes hospitalarios sufren la indolencia de las autoridades, que no son capaces de dotar de insumos y medicinas básicas; casos con serios vicios de corrupción; y sostener a un salpicado presidente de la Judicatura en su cargo son solo algunos de los hechos que demuestran esa desconexión.

Con tres años y medio de gestión a la vista, el primer mandatario debe pensar en asumir ya, a plenitud, la Presidencia. Son dos años prácticamente perdidos en peleas políticas y en estrategias inútiles. Debería pensarlo seriamente, ya no con el objetivo inmediato de reelegirse, sino para al menos terminar su periodo presidencial con algo de dignidad.

Pese a la postura crítica de este Diario y a la feroz persecución sin argumentos de la que es víctima por varios frentes desde el Gobierno nacional, defendemos el derecho del presidente a terminar su periodo, pero para ello debe empezar a ejercer el cargo para el que fue escogido. Debe hacerlo ahora; mañana resultará tarde.