Columnas

‘Dances with Wolves’

Dicho eso: el mercado se comportó exactamente como estaba programado hacerlo. Solo que esta vez no les gustó.

En el 2011, como consecuencia de la desigualdad económica en EE. UU. (hecho que, luego de la crisis del 2008 lo generaban en buena parte las instituciones financieras) nació el movimiento ‘Occupy Wall Street’, pero con el paso del tiempo todo volvió al ‘’statu quo y las ideas de protesta de entonces se fueron perdiendo. Uno de los argumentos fue que los inversionistas -principalmente Fondos de Inversión (FI)- manipulaban el mercado de valores a su conveniencia. Y nadie iba a ser capaz de poner freno o regular la codicia y la voracidad de los lobos de Wall Street, que nunca perdían.

Una de las herramientas que tienen los FI es el ‘shorting’ o Venta en Corto, que consiste en recibir en préstamo acciones de compañías, con la obligación de devolverlas en determinado tiempo al precio vigente al momento de la devolución. Este mecanismo permite a los FI, una vez tienen las acciones, apostar a que su precio bajará. Por ello, a veces invierten en compañías que están mal o que van a quebrar, esperando que el precio baje para que valgan mucho menos al tener que devolverlas, haciendo una utilidad prácticamente sin hacer nada.

Pero los FI que manejan más de $ 100 millones deben revelar en qué han invertido. Y si bien es cierto que internet ha echado al traste aquello de que “un millón de monos con un millón de teclados pueden producir la obra completa de Shakespeare”, ha sido el foro idóneo para que un puñado de usuarios cansados de la misma desigualdad y supuesta manipulación hiciera temblar Wall Street.

En el conocido foro Reddit (WallStreetBets), algunos se dieron el trabajo de investigar en qué acciones habían invertido los FI (con la supuesta intención de que su precio bajara y hacer dinero fácil). Y empezaron a correr la voz de que la gente común debía comprar acciones de esas empresas. El caso más notorio fue de la compañía GameStop (pero se dio también con AMC, Nokia, y otras). Obviamente la formidable demanda hizo que el precio de las acciones subiera, y una acción que costaba $ 2 llegó a costar hasta $ 500... Con el pequeño detalle de que los FI que las habían comprado en, digamos $ 4 pensando “devolverlas” a $ 1 o menos, de pronto tuvieron que cancelar el valor presente. Lo que les costó cerca de 70 mil millones al 28 de enero... La venganza perfecta.

El asunto tiene aristas adicionales que no traigo a cuento frente al tema central. Pero merece la pena cierto análisis. El axioma de solo invertir lo que estés dispuesto a perder, fue pisoteado por caballos de la codicia, y el lema de Warren Buffett “el precio es lo que pagas pero el valor es lo que recibes”, que tanta vigencia había tenido, aparentemente ha terminado de ser destruido porque la gente común encontró un camino que venía buscando desde hace mucho tiempo.

Y aunque esto no va a terminar aquí, dado el poder que tiene Wall Street (en el clímax de todo se consiguió que no se pueda vender, sino solo comprar acciones de GameStop a través de la popular aplicación Robinhood), es de esperar algún tipo de intervención gubernamental. El ente controlador ‘Securities and Exchange Commission’ ofrece revisar el tema. Se habla hasta de monitoreo de redes sociales para buscar confianza en el mercado.

Dicho eso: el mercado se comportó exactamente como estaba programado hacerlo. Solo que esta vez no les gustó.