Columnas

Servicio militar obligatorio

"El servicio civil y militar puede resolver algunos problemas que están amenazando con convertirnos en una sociedad fallida"

Dan Senor y Saul Singer en su magnífico libro Start-up Nation describen al servicio militar obligatorio en Israel como uno de los pilares del desarrollo económico del país y del fortalecimiento de su identidad nacional. Le atribuyen la oportunidad de enseñar liderazgo, oficios, tecnología, trabajo en equipo, y trasladar a los jóvenes información sobre los objetivos nacionales y un proceder ético para alcanzar metas comunes, sustentando en parte el espíritu innovador y el compromiso de cada israelí con su país.

En Ecuador, a raíz del fin de la guerra del Cenepa, y cuando algunos políticos pensaron que ya no eran necesarias unas Fuerzas Armadas robustas, empezaron a instrumentar una serie de medidas, políticas y leyes para debilitarlas. Una de estas normas está enquistada en la Constitución del año 2008, donde su artículo 161 establece que el servicio militar es voluntario, se prohíbe el reclutamiento forzoso y no se puede destinar a áreas de alto riesgo militar a los conscriptos.

Imaginemos un conflicto donde la mayoría de nuestros soldados de reserva no están preparados para los riesgos más complejos de una guerra. No es de extrañarse, está escrito del puño de los políticos. El punto es que las amenazas no han desaparecido, simplemente han cambiado. Los conflictos y amenazas contra la sociedad hoy son diferentes, y requieren diferentes tipos de recursos, pero detrás siempre estará el recurso humano.

Vivimos una sociedad de falta de identidad nacional, de carencia de valores morales fundamentales, de un azote feroz de los opioides sobre nuestra juventud, y vamos a vivir una larga etapa de carencia de empleo formal. Es indispensable que reformemos las normas lo antes posible y establezcamos el servicio militar y civil obligatorio.

Países como Dinamarca han ampliado las plazas como una respuesta a la caída del empleo por el COVID-19.

Por cierto, por qué en la campaña no les preguntamos a los políticos hombres: ¿quiénes cumplieron el servicio militar cuando era obligatorio? Ya verán la cantidad de discapacitados que aparecen, en esa época de ausencia de redes sociales.